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miércoles, 20 de marzo de 2019

Cuando un amigo se va...


En la mañana de hoy falleció a los 83 años de edad Eduardo 'Chichilo' Echavarría, uno de los más grandes defensores que pasara por nuestro fútbol.

Nativo de General Alvear, Corrientes, 'Chichilo' se convirtió en un ayacuchense más y fue protagonistas de grandes jornadas futboleras, siendo artífice y bastión de aquellas inolvidables selecciones conducidas por el maestro Miguel Ángel Dodero, así como en el recordado Sarmiento de los 16 campeonatos consecutivos.

Con él no solo se va una parte grande de nuestra historia futbolística, parte también a su última morada un correntino noble, de buena madera, un hombre bondadoso que me distinguió con su amistad y afecto.

Vayan estas líneas no solo para recordar la memoria del querido 'Chichilo', sino también sirvan de salutación a su familia y allegados en tan duro momento.

Buen viaje a la eternidad querido amigo!

Eduardo

P/D: Dejo aquí abajo los enlaces de una entrevista que le realizara en Mayo de 2011 y en el cual recordáramos gran parte de su trayectoria en Ayacucho y otras ciudades en donde dejó su impronta de recio y firme defensor.

1ª parte

2ª parte

lunes, 19 de junio de 2017

Cuando un amigo se va...

En el día de hoy falleció Benjamín 'Tito' Martínez, quien fuera co-fundador del Club Atlético Estudiantes (junto a Claudio 'Clarete' Escudero) y quien ocupara en nuestro fútbol todo, o casi todo, lo que un 'futbolero de ley' (como él lo era) puede aspirar.

Jugador y director técnico del club que fundó, presidente, dirigente y delegado del mismo, Presidente de la Liga Ayacuchense y Director técnico de nuestra selección de Fútbol ¿se puede pretender algo más?

Más de uno se sentiría satisfecho con ese recorrido. No era su caso.

Para 'Tito' el fútbol era una pasión, de las tantas que abrazó con vehemencia en su vida, pero no era la única. La política corría por sus venas y en el desarrollismo encontró respuestas a sus inquietudes.
Hotelero, viajante, dueño de una parrilla, entre otras de sus actividades en donde siempre brindó todo, tal cual era su personalidad.

Una nota realizada en esta página, hace ya unos cuantos años nos refleja mejor a este auténtico "hacedor", tan necesario en estas pequeñas localidades, en donde una persona con empuje y perseverencia, como Tito, rompe la monotonía y los prejuicios pueblerinos.

Querido Tito, siento que contigo se va un pedazo de mi infancia. Aquella de ir los domingos, de la mano de mi padre, a ver a Estudiantes. El plan que uno esperaba toda la semana. Llegar al Estadio era ir a ver en el banco de Estudiantes a 'Tito' gritando a más no poder a sus dirigidos, estallando de bronca contra un árbitro y en los descuentos pidiendo la hora. Esa que hoy, con todo dolor, marca tu partida.

Se te va a extrañar querido amigo.

Fuerte abrazo donde quiera que estés.

Eduardo



viernes, 15 de julio de 2016

Una lágrima por Miguelito...

“Hay recuerdos que nunca se borrarán
y personas que nunca se olvidarán,
aunque lo intentemos”.

Triste sería enumerar y escarbar en los distintos sinsabores que transitó la vida de Miguelito Enriquez, truncada el pasado 13 de Julio a los 57 años de edad. Todos los ayacuchenses estamos al tanto de ellos.

En lo personal, prefiero recordar siempre a este verdadero ‘personaje’ de la ciudad por su simpatía, por sus ocurrencias y como un verdadero collar de anécdotas graciosas.

Futbolero de alma, la sangre rojinegra corría a borbotones por sus venas acompañando a Sarmiento por años, como camillero, aguatero o colaborando en lo que fuese con la entidad de calle 25 de Mayo y Rivadavia. Una fidelidad que tal vez, algún cuerpo técnico no supo comprender y que a Miguelito le provocó más de un enojo que, rápidamente, se olvidaba ante un nuevo llamado para colaborar con Sarmiento.

Mimos que él precisaba más que nadie.

Siempre presente en eventos sociales de todo tipo, Miguelito gozaba del cariño y respeto de una comunidad que se solidarizó con su historia de vida y lo adoptó como una figura querida por todos.

Su ausencia se va a notar no solo en el Estadio, también en cualquier rincón de nuestro Ayacucho.

Mucho podría escribir sobre vos, pero prefiero despedirme como siempre te decía… ¡Chau plaga!

Te voy a extrañar querido amigo.

Eduardo


domingo, 19 de junio de 2016

En recuerdo de un gran dirigente y amigo

Murió Hernán 'Ñaco' Colello, decían los portales. Sí, a los 93 años de edad, había dejado de existir en nuestra ciudad uno de los últimos baluartes de la época dorada del Club Atlético Sarmiento.

Desde joven apegado a la institución de la calle 25 de Mayo. Director técnico, junto a Raúl Oillataguerre, de los equipos de Baby Fútbol que participaban de los Torneos de la Plaza Ciaño y de la vieja cancha de la Liga. Allí hubo memorables encuentros entre los equipos de Mataderos, Estrada, Cicles Club, Ferroviario y, por supuesto, Sarmiento.

A mí me fichó a los 8-9 años, como a mi hermano y a numerosos pibes del barrio: los Olivares, Bruno, Tolosa, Rodríguez, Cejas, Basualdo y muchos más... Era también el encargado de la 3ª y la 2ª división, donde se destacaban el 'Pampa' y el 'Tenquina' Tolosa. El en esa época era ya veterano y despuntaba el vicio en algunos partidos. Había pertenecido a la "Segunda de Fierro".

Ñaco, era muy amigo de mi padre y lo convenció para que yo entrara a trabajar en la Herrería de Ferri (donde estuvo mucho tiempo, casi 60 años). Era un tipo muy práctico y sencillo... Entraba a las 8 y a las 12 en punto, bajaba la persiana. Luego su trayecto desde la Av. Solanet a su casa de Poderoso casi Rivadavia.

Por supuesto a las 10 de la mañana, el clásico té con masitas, que preparaba la Sra. de Leonardi. Si habrá calentado 'fierros' con la autógena para quitarnos el frío del invierno y del interminable 'aguantador' para remachar las cortinas metálicas, especialmente las de Sportsman.

Como le gustaría el fútbol, que lo convenció a Ferri, para que fuera a ver al aprendiz a los partidos de Baby!!.

Y le decía el dueño del Taller al jugador: "No corras tanto que mañana tenemos mucho trabajo con las cortinas y después andas cansado...".

A los 13 años me tocó debutar en primera división y 'Ñaco' me regaló unos botines Sportlandia. No dormí esa noche, y los botines bien lustrados por Edith (mi vieja) bajo la almohada.... 1961, que año memorable, con casi 15 años y con la Subcomisión de Fútbol, que se reunían todos los días en la "Jabonería de Vieytes" (la zapatería de Di Pascuale) y que integraba 'Ñaco', logramos el primer Campeonato de Fútbol... Y luego 15 años consecutivos más... Los 4 primeros de forma invicta, sin perder ningún partido. 

Recuerdo, que hace más o menos unos años atrás, nos encontramos en la puerta de su casa (yo iba al Lavadero de los Hnos. Malvestitti) y la charla giró sobre Sarmiento... Estaba muy contento con que el equipo de la calle 25 de Mayo, participara en el Torneo Federal... 

"No me pierdo partido... cuando puedo...". Su salud se había achacado, su paso era cansino, pero igual siempre recalcaba: "A los negros de Sarmiento, nunca se le reconoció la epopeya que habían hecho... Campeón de su ciudad... Partidos memorables con Rivadavia de Necochea, Huracán de Tres Arroyos, Ferroviarios de Balcarce y últimamente con los triunfos importantes derrotando a marplatenses, bahienses, piranenses y muchos más...". Creo que tenía razón en sus dichos...

También en la parte dirigencial fue una persona muy activa. Me acuerdo en los tradicionales bailes de carnaval cuando las principales orquestas de Capital Federal venían a Sarmiento. El siempre muy bien vestido. Y le gustaba bailar el Tango.

Nunca me olvido, cuando vino Leonardo Favio, el cantante y luego destacado Director de Cine. Había gente en el Salón y en la cancha de Básquet... Noches inolvidables... Noches donde jugadores, dirigentes y los seguidores de Sarmiento se daban cita, para bailar, divertirse y luego continuar pasándola bien en el fogón del Club.

'Ñaco' Colello, 1º arriba a la izquierda, dirigiendo a los veteranos de Sarmiento en 1956

Este es un recuerdo muy cariñoso, no pretendo otra cosa, para una persona que, aunque mucho mayor que yo, siempre me brindó muchos consejos e indicaciones... Si me acuerdo el día anterior al partido final con Estrada, donde fuimos Campeones por primera vez, que me decía: "Cuando te la pase Cedarri, vas a ver que no te agarran, empezá a correr y tirá el centro que es gol de 'Guya' Moris". Y tenía razón: Ganamos 6 a 1...

"ÑACO": Has partido a otra vida... Presiento que allí te encontrarás con los Bachex, Trovatto, Di Pascuale, 'Beto' La Valla, los Romero, los Gelpi, Raúl Oillataguerre y muchos rojinegros más.
Y como dijo Felipe Romero, unos de los baluartes de Sarmiento, en tu cuerpo, siempre circuló sangre roja y negra... Que descanses en paz...


(evocación de Ángel Rodolfo Guisande, publicada en el diario "La Verdad" del jueves 16 de Junio de 2016, pág. 18, en homenaje a Hernán Abel Colello, emblema sarmientista fallecido el pasado domingo 12 de Junio de 2016)

miércoles, 27 de abril de 2016

Muestra fotográfica de fútbol ayacuchense

A días de cumplir 6 años con esta página, recibí la invitación de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Ayacucho, a través de Isaías Algañaraz, para hacer una pequeña muestra de fotos de fútbol ayacuchense.
No solo lo sentí como un compromiso, sino también como un mimo, un reconocimiento a la labor que desde hace años desarrollo acopiando material de nuestro fútbol y volcándolo en este sitio.
Sería imposible resumir la historia de nuestro fútbol en 25 imágenes, pero al menos es un intento de evocar a árbitros, jugadores, técnicos y equipos que hicieron grande en nuestra ciudad al más popular de los deportes.
Mi eterna gratitud a José Alberto Pintos (padre) quien me alentó en su momento a volcar historias en esta página y, en forma desinteresada aportó material y sabiduría a este sitio web, así como a Oscar Albano y Sergio Volantín quienes me proporcionaron información de archivo del diario "La Verdad" y del semanario "Calle/7", respectivamente.
Fundamental fue la tarea de Juan Enrique Maya en el diseño de la muestra, a quien también mucho agradezco, la que puede verse en el Hall de la Municipalidad, y es introductoria a la que se hará en Junio con motivo del 150º Aniversario de la fundación de la ciudad de Ayacucho.
A quienes me convocaron y ayudaron al armado de esta muestra, así como a los particulares que en su momento se acercó aportando su material fotográfico mi más sincero reconocimiento.
Afectuosamente.

Eduardo Montanari
http://www.futbolayacuchense.com.ar

lunes, 6 de abril de 2015

Alfredo Pérez Erviti, un deportista total



Junto con Eduardo Giangiobbe (Bocha), Alfredo Pérez Erviti (Oreja), fueron los precursores en Ayacucho, sin títulos habilitantes, del deporte entendido como una disciplina científica, sujeto a reglas y ortodoxia propias de una ciencia que, además de atender el adecuado y, sobre todo, equilibrado, desarrollo corporal, coloca sobre la peana o el campo de juego normas ineludibles de respeto al adversario, aquello que los ingleses sintetizaron en la frase, mundialmente aceptada, del fair play o juego limpio.

Pero tratándose de Oreja, le ‘gustaban todas’ y así, era común verlo en la vieja cancha de Independiente (hoy Barrio Obrero) corriendo y gritando junto a los chicos, sus presuntos alumnos que, más que tales, eran compañeros de juegos. Eran los tiempos del ‘Profesor’ Pérez Erviti, de los colegios primarios y secundarios. O cuando fue elegido por el Dr. José Antonio Barbieri en 1973, al ser electo Intendente por cuarta vez y desempeñarse como tal al frente del ente municipal respectivo. 

Dinámica y versatilidad iban con él de la mano. Es que Oreja fue siempre eso, hasta los cincuenta años por lo menos. 

Como futbolista, integrando los equipos de Independiente y Ferroviario y aquellas selecciones entre otras la del 41, medalla de bronce en la provincia de Buenos Aires, el delantero -a juicio de quien escribe- más completo y moderno de nuestro balompié. Su ir y venir constante, en los tiempos del clásico ‘10’, peón de brega, era el ‘revulsivo’ que enloquecía a las defensas rivales. Sin exquisiteces en el manejo, dribbling largo, fuerza y velocidad. Con eso bastaba para dejar el tendal. 

Y, por supuesto, un físico privilegiado, que el mantenía ‘de diez’, porque si no tenía entrenamiento o partidos, el frontón de Aguerre antes, y Atlético después, cuando no ‘la abierta’ de Rivarola, eran escenarios propicios para quemar  energías en su constante hiperactividad. 

Partido de pelota a paleta en el Viejo Club Hípico de Tandil en el que Ayacucho vence al local (1935)
En la foto se ve al equipo tandilense (izq.), Bernatene (de sobretodo, el juez) y por último al trío ayacuchense compuesto por Ercoreca (suplente) y los hermanos 'Pocho' y 'Oreja' Pérez Erviti

Volviendo a la selección de 1941, Oreja con sus frescos 20 años, fue el Maradona del 86. Era un placer verlo ir v venir por su callejón, arrastrando rivales que iban dejando como hojarascas en el camino, que parecían colgados de su cintura.

Pero arriba hablamos de un deportista total. Porque, además de ser -creemos que con ‘Pariche’ Rodríguez- los dos mejores jugadores que hubo en Ayacucho en toda su historia, ‘Oreja’ era un excelente jugador de pelota a paleta, en cancha cerrada o abierta. Creemos que se inició en la cerrada de Aguerre’ (en los fondos de “Gulliver”, cuando el recordado Medina era el canchero) y, desde muy chicos, a ‘Oreja’ como a otros, les prestaba paleta y una pelota ‘chamba’ para que despuntaran el vicio; eran los tiempos del Dr. Ciaño, de Calcagno, Alberto David, los primeros de Juancito Patalagoyti y tantos otros que ya no están...

Siendo como era, el mejor delantero de la historia del fútbol lugareño, llegó también a ser un excelente pelotari formando pareja con su hermano Néstor (‘Pocho’) que felizmente le sobrevive y es otro de los grandes del deporte ayacuchense de todos los tiempos.

Y volviendo al fútbol, viene a cuento recordar aquella final de las zonas ‘D’ y ‘C’ que Ayacucho jugó en nuestra ciudad primero y en Mar del Plata después, contra el representativo de la feliz, que fue eliminado por nuestra selección y de esa modo ser uno de los cuatro finalistas que disputaron el título de campeón provincial en la ciudad de Bahía Blanca, en Octubre de 1941. 

En el primer partido, de los dos -ida y vuelta- con que se eliminaban los ganadores de la zona, Ayacucho venció a Mar del Plata 3 a 0, en la vieja cancha de la Liga, con una actuación memorable. Hubo que jugar la revancha en Mar del Plata y allí fuimos (quien esto escribe jugaba de 4, junto a ‘Pariche’ Rodríguez y José Luis Chinicola), y los locales tenían que ganarnos, al menos por dos goles de diferencia, para forzar un alargue de 30 minutos y luego los penales, en caso de empate. 

Estábamos en el segundo tiempo y los marplatenses ya estaban 2 a 0 y buscaban el tercero para no ir al alargue. Nos veníamos defendiendo bien y contraatacando cuando se podía. Ellos necesitaban un gol más para forzar los penales cuando, en un entrevero en el área de Ayacucho, un rechazo potente de Emilio Carloni dio en la nuca de ‘Pariche’ que se cruzó a pocos metros. El recordado ‘5’ de nuestra selección, que bien pudo haber jugado en el fútbol grande, quedó atontado y no se repuso en todo el partido. 

Era un león en el medio campo pero, después del pelotazo, preguntaba dónde estaba y se movía como un autómata. Debió bajar ‘Oreja’ y junto con quien esto escribe, aguantábamos el temporal como podíamos. Ellos con un gol más, forzaban el alargue. La pelota llegaba a nuestra área de arriba, de abajo y de los costados y varias veces nos salvamos por rebotes providenciales. Es que, sin ‘Pariche’ éramos medio equipo.

 Plantel campeón del Club Atlético Independiente que conquistó el Quinquenio 1955/1959
(abajo, 5º desde la izquierda, aparece 'Oreja')

Así las cosas, sucede que uno de los tantos rechazos que sacábamos como podíamos en el medio campo, la ‘pesca’ Oreja y la manda al campo rival con alma y vida. Por allí andaba, a mitad de camino entre el arco y el centro de la cancha, el recordado ‘Tarulo’, wing izquierdo de aquella selección y hermano de ‘Oreja’.

Corre a pelear su posesión con un back contrario que lo ‘cuidaba’ (los demás, atacantes y defensores estaban en nuestro campo), llega primero ‘Tarulo’ que alcanza a empujarla hacia adelante, sacándole al rival un cuerpo apenas. El arquero sale rápido a cubrirlo hasta el borde del área y ‘Tarulo’ con el último aliento, desde la misma línea del área, la empuja -más que patearla- con la derecha. 

Recordemos que ‘Tarulo’ era más zurdo que Fidel Castro y... le pegó con la derecha... El balón iba en dirección al arco, rodando cada vez más despacio, derechito a un palo y el arquero que la corría desesperado. Llegaron juntos y el arquero exhausto se tiró de cabeza pero no llegó y el balón entró junto al palo, transponiendo apenas la línea del gol. Era el 2 a 1 y ahora los marplatenses tenían que hacernos dos goles para forzar el alargue.

Demás está decir que nos seguimos defendiendo como leones y ‘Oreja’, Emilio, Carloni, Luis Burgos, José Luis Chinicola y yo, con la lengua afuera, sacábamos balones a baldazos como isleños que se les inunda el rancho. Al fin, después de minutos que eran siglos, interminables, dolorosos de sufrir balones que rebotaban en los palos o les sacaban astillas; de rebotes providenciales, con los diez ayacuchenses alineados virtualmente frente a nuestra área chica, sonó una música celestial; una especie de concierto en Sol Mayor de Schubert, o de “Aida” de Verdi. 

Era un vulgar silbato de referí y que raro que sonara así, con semejantes arpegios que semejaban una feria de risueñores. Habíamos ganado y clasificado para la serie final de la provincia, con otros tres equipos: Bahía Blanca, La Plata, Lobos y Ayacucho, para saber quién era el mejor de la provincia de Buenos Aires. 

En esa consagración, Alfredo Pérez Erviti fue el factor fundamental y decisivo. Con su muerte, desaparece una leyenda del deporte de nuestra ciudad, que hoy recordamos, con la nostalgia que producen todas las marchas definitivas de los amigos, pero por sobre todo, porque con él se fue para siempre el símbolo de más de medio siglo del deporte ayacuchense.

(la excelsa pluma del Dr. Oscar Ignacio Albano, autor de este artículo que publicara el diario “La Verdad el sábado 17 de Enero de 2004)

sábado, 29 de noviembre de 2014

Esa puta Oligarquía...

Udaquiola, mitad o poco más de la década del 60’, comenzaba mi viaje a la Escuela Nº 27, quizás lo más extraordinario que puede quedar dentro de lo que nadie puede apoderarse: los recuerdos.

Veinte kilómetros entre la ida y la vuelta, en el transporte público de cuatro patas llamada ‘Roberta’, la cual atravesábamos por una docena de vecinos que atentamente vigilaban ese viaje diario Letchauregui, Landa, Rivas, Corazzín, Ateiro, Ceballos, Melín, Martínez, Ridolfi, Tellechea, Belllocq, Vaquer, (cabe acotar que ‘La Roberta’, a la vuelta por propia voluntad paraba en la zanja frente a lo del paisano Martinez y tomaba todos los días entre 28 y 32 tragos de agua). 

Al fin, la entrada triunfal al microcentro de la ciudad donde el imponente Shopping de “Alonso, Caveda & Cía.” era el poderoso corazón de Udaquiola, no menos de 15 personas allí trabajaban, donde además de lo necesario estaba lo imposible, y si no estaba en 24 horas era traído por el Ferrocarril Roca (hasta tres servicios por día).

Además de contar con Hotel, Carnicería, Peluquería, Aserradero, y muchas veces prestar plata a algún vecino (sin interés) cuando las cosas eran complicadas, luego, el hasta hoy imponente Club Social y Deportivo, dos talleres mecánicos, en el cual se destacaba en uno de ellos dos aviones que se guardaban y que para nosotros era como ver la NASA, y un auto espectacular de carrera que emulaba al de Fangio visto únicamente en “El Gráfico”, todo esto en el taller de José Rocha.

El otro sitio de Udaquiola que tenía la emoción y el aroma era la Panadería de ‘Pocho’, las mejores tortas negras del país que conocíamos "Udaquiola", y por supuesto las autoridades indiscutibles del Jefe de Estación, el policía Díaz, Montaña, Jefe de Correo, y la Directora de Escuela, que su palabra era irrefutable.

Una de las particularidades de Udaquiola y sus alrededores, era la disputa del campeonato de fútbol más intenso que se pueda imaginar, Solanet, Langueyú, Casalins, “La Protegida” de los hermanos Laplace, Almacén “La Armonía” de Sebastián Pita (tanto aquí como en “La Protegida” las carreras de caballos eran las preferidas y el ‘pase inglés’ gozaba de fama).

Pero los domingos futboleros batían récord de público, y Udaquiola se vestía de gala para aquellos encuentros, donde brillaban los Sferrra, Etchevest, Novillo, Rosales, Teruggi, Bazterrechea, Lapolla, etc. Pero el escollo y el clásico, se jugaba con Solanet, que en Udaquiola de local se le podía, empatar o ganar, pero en Solanet imbatibles, es que ahí estaba el problema… los Jaramilllo…

 Excepto Don Ignacio, la familia Jaramillo a pleno

Mario, Jorge, Ricardo, Luis, Roberto, por suerte venia más atrás, el cuarteto era imparable con algunos más de ahí, y “decían que los Jaramillos traían alguno de Ayacucho, y tenían un técnico (Jorge Gimbatti) que era de La Capital” es obvio que aquellos encuentros futboleros terminaban con el gran “Baile y Diviértase”, donde aquí también “Los Jaramillos”, en especial uno de ellos, era lo destacado de la noche. 

Donde sonaban las famosas orquestas, y desde pasodobles, tangos, hasta el rock, y por último, los lentos donde ‘se apretaba’, y los pavos bajitos como nosotros suspirábamos "mmm" viendo a estos como ‘calentaban el mate’.

Tiempos de minifaldas, y pelos muy largos, tiempos setentistas, donde “Imagine” de John Lennon o “Satisfaction” de Rolling Stones, eran interpretadas en una suerte de inglés en arameo vasco o algo así, más ‘Pepe’ que tenía su club de fans y admiradoras en el lugar que pisaba... un Sandro local...

Tiempos de familias enteras, de solidaridad, tiempos de palabra, tiempos de trabajo y bolsillos opulentos, donde seguro el trabajo sobraba pero lo que no alcanzaba era el tiempo para estar en todas partes. La agenda de espectáculos estaba llena, y hasta los días de semana...

En definitiva para explicarlo hoy, fue AQUELLA PUTA OLIGARQUIA, para el relato que ocurre hoy.

En recuerdo a Mario... que ya estará con Don Ignacio, aquel que alguna vez contó César, que el Don estaba de más...

 Mario Jaramillo [1953-2013]

(agradezco enormemente a mi querido amigo Adolfo Forio por esta evocación a Mario Jaramillo a un año de su partida y, a su vez, una hermosa pintura social y futbolística de la zona de Solanet y Udaquiola allá por las décadas del 60/70)

sábado, 1 de noviembre de 2014

Cuando un amigo se va...


Uno quisiera tener siempre a mano las palabras que faltan en estos momentos. 

Tal vez, el más florido escritor tampoco las tenga cuando alguien joven como Eduardo Alfredo Bazterrechea (Vasco) parte a la eternidad y todo se llena de preguntas.

Originario de la zona ubicada entre Langueyú y Solanet, el querido 'Vasco' estuvo siempre ligado a las labores rurales y de chico sintió sus venas inundadas con esa pasión llamada fútbol.

Extrovertido, buen padre, buen amigo, futbolero a más no poder, las alegrías y amarguras de su San Lorenzo querido eran las suyas.

Practicó fútbol defendiendo siempre los colores de Estación Solanet en los torneos agrarios y, años más tarde como centrodelantero de aquel equipo de Estación Udaquiola que en 1977 participó de nuestro Torneo Oficial.

La dirección técnica lo atrajo años más tarde y podemos recordar sus pasos como máximo responsable de los equipos de El Cardal -Solanet- (2000), Ferroviario (2001) y Ateneo Estrada (2007), por citar algunos, siempre acompañando lo que hicieran dentro de una cancha sus hijos Juan Pablo y Matías Eduardo.

También fue artífice, junto a Juancito Gómez y Pablo Franco, de aquella movida de la dirigencia del Club Atlético Ayacucho en 2003, donde el equipo albirrojo deja nuestra Liga para ir a jugar a la Liga Tandilense de Fútbol bajo el nombre de Boca Juniors.

Su espíritu andariego también lo animaba a estar siempre presente en los clásicos torneos comerciales del Club de Pesca, en donde dirigió más de un equipo. Por caso, la foto que ilustra esta nota fue tomada el domingo 31 de Enero de 1999 en dicho predio, cuando el 'Vasco' era el entrenador del equipo "Aberturas los Andes".

Con jóvenes 61 años, el recordado 'Vasco' nos ha dejado hoy, 1 de Noviembre de 2014, con la certeza de que aún tenía mucho por dar, de que lo vamos a extrañar mucho y que en donde quiera que esté, estará desparramando esa pasión y vitalidad que caracterizó su vida.

Mi pésame a sus familiares y un sincero deseo de que haya Paz en su tumba.

Hasta siempre, querido amigo.





lunes, 7 de julio de 2014

La muerte de Alfredo Di Stéfano y sus lazos familiares con Ayacucho

Hoy ha fallecido en Madrid a los 88 años Alfredo Di Stéfano 'La saeta rubia', considerado por muchos especialistas del fútbol como uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos.

Di Stéfano comenzó su carrera en River, en donde jugó en dos etapas entre las cuales tuvo un paso de un año con Huracán. Con el club de Núñez obtuvo los títulos de 1945 (jugó un partido) y de 1947. Por la huelga de los profesionales en el fútbol argentino emigró a Colombia. En Millonarios fue dos veces campeón y goleador, antes de dar el salto al Real Madrid, equipo del cual se convirtió en ídolo.

Su trayectoria en la entidad blanca estuvo repleta de éxitos. Dieciocho títulos en once temporadas le convirtieron en un ídolo del madridismo. Con él, la entidad blanca pudo sumar a su palmarés cinco Copas de Europa, una Intercontinental, ocho Ligas, una Copa de España y dos Copas Latinas. Además, ganó dos Balones de Oro (1957 y 1959) que le consagraron como el mejor futbolista del mundo del momento. 

Alfredo Di Stéfano con la casaca argentina

Después fichó por el RCD Español, donde jugó hasta 1966, y se retiró. Di Stéfano, nacionalizado español, vistió la camiseta de la selección en 31 partidos y marcó un total de 23 goles, aunque no pudo disputar ninguna fase final de un Mundial.

Volvió al Real Madrid como entrenador en 1982, tras dirigir al Elche (1967), Boca Juniors (1968), Rayo Vallecano (1975), Castellón (1976), River Plate (1981) y Valencia (1970-74, 79-80, 86-88). Logró con el Valencia la liga (1971) y la Recopa de Europa (1980); con el Real Madrid la Supercopa de España (1991); un torneo con Boca (1969) y con River (1981) un campeonato Nacional. 

En 1989 la revista deportiva France Football premió su brillante trayectoria con el Súper Balón de Oro. Es el único jugador del mundo que lo tiene. En el año 2000, la junta directiva del Real Madrid, bajo la presidencia de Florentino Pérez, le nombró Presidente de Honor.

  'La Saeta' junto a las 5 Copas de Europa ganadas con el Real Madrid

Más allá de una obligada reseña de una carrera deportiva brillante, para honrar la memoria de esta verdadera gloria de nuestro deporte, vamos a apoyarnos en el artículo que escribiera Abel Guillermo Bruno y que publicara el diario "La Verdad" el sábado 22 de Febrero del corriente año.

En dicha nota Abel Bruno da cuenta del parentesco de Di Stéfano con nuestra convecina María Ciapponi, lo que motivara la visita de esta a su casa de Madrid en Octubre de 2013 junto a su hija Elena Vigoroux y su hermana Luisa Ciapponi. Esto decía la nota:

Esta historia de connotaciones tan especiales, sublime, simpática, se inició hace muchos años cuando la familia Dick decidió radicarse en nuestro país; precisamente en Ayacucho.

Para ubicar el punto de partida de esta nota, cabe citar a doña Fortunata Dick, esposa de don Carlos Ciapponi. Junto con ese añejo tronco, se bifurcaron otras ramas del árbol genealógico donde es posible encontrar, no tan lejos en el tiempo, a la familia Di Stefano. 

Coronando adecuadamente este escueto prólogo, nos encontramos con el legendario futbolista Alfredo Di Stefano. ¡Claro que sí!; “La Saeta Rubia” de los españoles. Aquel formidable jugador del River Plate de los años 1940-1950; del extraordinario equipo Millonarios de Colombia, y quien lograra ubicarse como el mejor jugador a nivel mundial de su época en el mítico Real Madrid de Puskas, Gento, Santamaría, y tantos ídolos que ganaron cinco títulos consecutivos de la Copa de Europa, numerosos del torneo español, y otros tantos halagos imposibles de detallar.

"Lo que hacía de joven no se olvida"

Alfredo Di Stefano tiene 87 años de edad. Nació en el barrio porteño de Barracas, el 4 de Julio de 1926. Sus padres se llamaron Alfredo Di Stefano y Eulalia Lahulhé Gilmont. Actualmente se traslada en silla de ruedas, pero continúa presidiendo la Asociación de Ex-jugadores Real Madrid Club de Fútbol, con epicentro en el Estadio “Santiago Bernabéu”. Estuvo casado con Sara Freites (fallecida).

La Saeta, La Pulga y El Pelusa. Puro orgullo argentino.

A esta altura, cabe transcribir textualmente la carta que Alfredo les enviara a sus primas María y Luisa Ciapponi, el 18 de Agosto de 1995, después que nuestras convecinas establecieran el correspondiente contacto familiar: "Estimadas María y Luisa. Creo que están escritos bien los nombres. Yo estuve por esos pagos varias veces con mi padre, que se dedicaba a la siembra y comercio de la papa. De los 12 a los 17 años pasé por Ayacucho, San Ignacio, Balcarce, y en esa conocí a cantidad de Lahulé y Dick, como así a Fangio y sus padres. Recuerdo casi todo. Lo que hacía de joven no se olvida. Tuvimos la desgracia en casa de la muerte de Sara, y lo llevamos como se puede, así es la vida.

Sigo en el club y hago de símbolo de este equipo, me distraigo y sigo con el espíritu joven que te contagian. Los hijos están desparramados por Valencia (tres), Barcelona (dos) y uno en Madrid, así que todo bien. Les envío un fuerte abrazo y espero que estén muy bien. Hasta otra. Un abrazo. Les envío una fotografía de las que me sacaron en el club".

Desde Ayacucho a Madrid

En el mes de Octubre de 2013, María y Luisa Ciapponi, acompañadas de Elena Vigouroux, visitaron España. Dentro del extenso periplo viajero, figuró el reencuentro con el inolvidable ídolo del futbol mundial de todos los tiempos, quien reside en Madrid. 

 30 de Agosto de 1963. Di Stéfano posa en la puerta de su casa de Madrid junto a su familia.

Fueron atendidas con la mayor de las deferencias por Alfredo y sus hijos Sofía e Ignacio. La ocasión fue propicia para compartir momentos muy gratos con el primo Alfredo, quien goza de una memoria excelente.

Según cuenta María Ciapponi de Vigouroux, "fueron momentos extraordinarios". Apelamos a su gentileza para que comparta con los lectores tan especiales vivencias: “Cuando decidimos viajar a España, nos propusimos visitar a nuestro primo Alfredo Di Stefano. Con él nos contactábamos mediante tarjetas para las fiestas navideñas y cumpleaños y con su hermana Norma, que vive en Capital Federal, y la que nos permitió concretar nuestro ansiado encuentro

Alfredo nos recibió en su departamento en Madrid, el cual comparte con uno de sus tantos nietos, ya que su esposa falleció hace algunos años. Aquella jornada compartimos no solo comida típica española, tapas, tortillas y sardinas, sino también algunas de sus tantas anécdotas vinculadas con el futbol como con la vida. 

 Foto gentileza Diario "La Verdad"

Nos comentaba los recuerdos que tenía de Ayacucho, ya que venía de adolescente con su padre (comerciantes paperos), a visitar el campo de nuestros padres, como así también de Balcarce, ya que su madre de apellido Laulhé, era oriunda de esa ciudad. Nuestra madre siempre me decía cuando yo (María) era pequeña me tuvo alzada Alfredo.


Quedo encantado con los obsequios que les llevamos de acá: entre ellos un cinturón de cuero con sus iniciales de "La Tapera",  dulce de leche "Ayacucho". Ambos se pueden ver en la foto cuando se lo entregamos.


Fue una velada magnifica, en la cual Alfredo y parte de su familia nos hicieron sentir como si fuésemos parte de la familia Di Stefano. Nos prometió que vendría el año entrante a la Argentina acompañado de alguno de sus hijos, y quizás pasarían por nuestra ciudad".