Hoy ha fallecido en Madrid a los 88 años Alfredo Di Stéfano 'La saeta rubia', considerado por muchos especialistas del fútbol como uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos.
Di Stéfano comenzó su carrera en River, en donde jugó en dos etapas entre las cuales tuvo un paso de un año con Huracán. Con el club de Núñez obtuvo los títulos de 1945 (jugó un partido) y de 1947. Por la huelga de los profesionales en el fútbol argentino emigró a Colombia. En Millonarios fue dos veces campeón y goleador, antes de dar el salto al Real Madrid, equipo del cual se convirtió en ídolo.
Su trayectoria en la entidad blanca estuvo repleta de
éxitos. Dieciocho títulos en once temporadas le convirtieron en un ídolo del
madridismo. Con él, la entidad blanca pudo sumar a su palmarés cinco Copas de
Europa, una Intercontinental, ocho Ligas, una Copa de España y dos Copas
Latinas. Además, ganó dos Balones de Oro (1957 y 1959) que le consagraron como
el mejor futbolista del mundo del momento.
Alfredo Di Stéfano con la casaca argentina
Después fichó por el RCD Español,
donde jugó hasta 1966, y se retiró. Di Stéfano, nacionalizado español, vistió
la camiseta de la selección en 31 partidos y marcó un total de 23 goles, aunque
no pudo disputar ninguna fase final de un Mundial.
Volvió al Real Madrid como
entrenador en 1982, tras dirigir al Elche (1967), Boca Juniors (1968), Rayo
Vallecano (1975), Castellón (1976), River Plate (1981) y Valencia (1970-74,
79-80, 86-88). Logró con el Valencia la liga (1971) y la Recopa de Europa
(1980); con el Real Madrid la Supercopa de España (1991); un torneo con Boca (1969) y con River (1981)
un campeonato Nacional.
En 1989 la revista deportiva France Football premió su
brillante trayectoria con el Súper Balón de Oro. Es el único jugador del mundo
que lo tiene. En el año 2000, la junta directiva del Real Madrid, bajo la
presidencia de Florentino Pérez, le nombró Presidente de Honor.
'La Saeta' junto a las 5 Copas de Europa ganadas con el Real Madrid
Más allá de una obligada reseña de una carrera deportiva brillante, para honrar la memoria de esta verdadera gloria de nuestro deporte, vamos a apoyarnos en el artículo que escribiera Abel Guillermo Bruno y que publicara el diario "La Verdad" el sábado 22 de Febrero del corriente año.
En dicha nota Abel Bruno da cuenta del parentesco de Di Stéfano con nuestra convecina María Ciapponi, lo que motivara la visita de esta a su casa de Madrid en Octubre de 2013 junto a su hija Elena Vigoroux y su hermana Luisa Ciapponi. Esto decía la nota:
Esta historia de connotaciones
tan especiales, sublime, simpática, se inició hace muchos años cuando la
familia Dick decidió radicarse en nuestro país; precisamente en Ayacucho.
Para ubicar el punto de partida
de esta nota, cabe citar a doña Fortunata Dick, esposa de don Carlos Ciapponi.
Junto con ese añejo tronco, se bifurcaron otras ramas del árbol genealógico
donde es posible encontrar, no tan lejos en el tiempo, a la familia Di Stefano.
Coronando adecuadamente este
escueto prólogo, nos encontramos con el legendario futbolista Alfredo Di
Stefano. ¡Claro que sí!; “La Saeta Rubia”
de los españoles. Aquel formidable jugador del River Plate de los años
1940-1950; del extraordinario equipo Millonarios de Colombia, y quien lograra
ubicarse como el mejor jugador a nivel mundial de su época en el mítico Real
Madrid de Puskas, Gento, Santamaría, y tantos ídolos que ganaron cinco títulos
consecutivos de la Copa de Europa, numerosos del torneo español, y otros tantos
halagos imposibles de detallar.
"Lo que hacía de joven no se olvida"
Alfredo Di Stefano tiene 87 años
de edad. Nació en el barrio porteño de Barracas, el 4 de Julio de 1926. Sus
padres se llamaron Alfredo Di Stefano y Eulalia Lahulhé Gilmont. Actualmente se
traslada en silla de ruedas, pero continúa presidiendo la Asociación de
Ex-jugadores Real Madrid Club de Fútbol, con epicentro en el Estadio “Santiago
Bernabéu”. Estuvo casado con Sara Freites (fallecida).
La Saeta, La Pulga y El Pelusa. Puro orgullo argentino.
A esta altura, cabe transcribir
textualmente la carta que Alfredo les enviara a sus primas María y Luisa
Ciapponi, el 18 de Agosto de 1995, después que nuestras convecinas
establecieran el correspondiente contacto familiar: "Estimadas María y Luisa.
Creo que están escritos bien los nombres. Yo estuve por esos pagos varias veces
con mi padre, que se dedicaba a la siembra y comercio de la papa. De los 12 a
los 17 años pasé por Ayacucho, San Ignacio, Balcarce, y en esa conocí a
cantidad de Lahulé y Dick, como así a Fangio y sus padres. Recuerdo casi todo.
Lo que hacía de joven no se olvida. Tuvimos la desgracia en casa de
la muerte de Sara, y lo llevamos como se puede, así es la vida.
Sigo en el club y hago de símbolo
de este equipo, me distraigo y sigo con el espíritu joven que te contagian. Los
hijos están desparramados por Valencia (tres), Barcelona (dos) y uno en Madrid,
así que todo bien. Les envío un fuerte abrazo y espero que estén muy bien.
Hasta otra. Un abrazo. Les envío una fotografía de las que me sacaron en el
club".
Desde Ayacucho a Madrid
En el mes de Octubre de 2013,
María y Luisa Ciapponi, acompañadas de Elena Vigouroux, visitaron España.
Dentro del extenso periplo viajero, figuró el reencuentro con el inolvidable
ídolo del futbol mundial de todos los tiempos, quien reside en Madrid.
30 de Agosto de 1963. Di Stéfano posa en la puerta de su casa de Madrid junto a su familia.
Fueron atendidas con la mayor de
las deferencias por Alfredo y sus hijos Sofía e Ignacio. La ocasión fue
propicia para compartir momentos muy gratos con el primo Alfredo, quien goza de
una memoria excelente.
Según cuenta María
Ciapponi de Vigouroux, "fueron momentos extraordinarios". Apelamos a
su gentileza para que comparta con los lectores tan especiales vivencias: “Cuando decidimos viajar a España, nos propusimos visitar a nuestro
primo Alfredo Di Stefano. Con él nos contactábamos mediante tarjetas para las
fiestas navideñas y cumpleaños y con su hermana Norma, que vive en Capital
Federal, y la que nos permitió concretar nuestro ansiado encuentro.
Alfredo nos recibió en su
departamento en Madrid, el cual comparte con uno de sus tantos nietos, ya que
su esposa falleció hace algunos años. Aquella jornada compartimos no solo
comida típica española, tapas, tortillas y sardinas, sino también algunas de
sus tantas anécdotas vinculadas con el futbol como con la vida.
Foto gentileza Diario "La Verdad"
Nos comentaba
los recuerdos que tenía de Ayacucho, ya que venía de adolescente con su padre
(comerciantes paperos), a visitar el campo de nuestros padres, como así también
de Balcarce, ya que su madre de apellido Laulhé, era oriunda de esa ciudad.
Nuestra madre siempre me decía cuando yo (María) era pequeña me tuvo alzada
Alfredo.
Quedo encantado con los obsequios
que les llevamos de acá: entre ellos un cinturón de cuero con sus iniciales de
"La Tapera", dulce de leche
"Ayacucho". Ambos se pueden ver en la foto cuando se lo entregamos.
Fue una velada magnifica, en la
cual Alfredo y parte de su familia nos hicieron sentir como si fuésemos parte
de la familia Di Stefano. Nos prometió que vendría el año entrante a la
Argentina acompañado de alguno de sus hijos, y quizás pasarían por nuestra
ciudad".
1 comentarios:
Grande, la "saeta rubia', el jugador total, el español es mayoritariamente considerado por la mayoría de expertos Mundiales del fútbol y por los aficionados que han visto a los jugadores de aquella época, los de hoy día que han visto los vídeos de sus partidos y casi todos los jugadores de aquella época (casi todos los especialistas del fútbol para resumir), como el más grande jugador de todos los tiempos, muy por encima del resto, dato reconocido recientemente por los propios Maradona y Pelé por ejemplo. Nunca ha habido nadie que se acerque mínimanebte por debajo a él, jugaba en todas las posiciones del campo y en todas casi a la perfección.
Amadeo Carrizo (mejor arquero Argentino de la historia: Di Stefano era el mejor en todo, hasta de portero).
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