Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol agrario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol agrario. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de diciembre de 2017

El 'Loco' Rosales (cuento)

El 'Loco' Rosales era un personaje de los pagos de Udaquiola. Hijo de padre ferroviario, anclaron en ese lugar, como destino de Jefe de Estación de su padre. el 'Tigre' Rosales.

El 'loco' tenia tres hermanos más: Horacio, Darío y la Norma que bailaba la cumbia como nadie, y su minifalda setentona era mas corta que el 30 Junio a la tarde..

El 'Loco' siempre fue bravo, medio solitario, y su pasión, creo yo, la pelota. Vivía frente a la cancha de fútbol de Udaquiola. Su pegada con la zurda era temible, y el 'loco' te tiraba a matar...

Podría contar varias historias, de amor y pasión. Se pegó un tiro en en la 'verija' una vez (por amor decían) pero no. También el 'loco' era bueno pa' la cerveza. Veintidós había tomado un día en el boliche de los Caveda. "Pará que meo", decía, y le daba a otra de litro.

El 'loco' siempre andaba calzado, un 38 largo, y por supuesto ser amigo de él era un privilegio, conveniencia y sabiduría. Andando con el 'loco', nadie se atrevía, a nada. Es más, otro grande de Udaquiola, el 'Negro' Sosa, un negro verdadero ché, a tal punto que los 'blanquitos' Forio, le preguntábamos a nuestra madre: "¿por qué ese hombre era negro?".

Bueno, el 'Negro' Sosa era más bueno que la compota, pero tenía fama de boxeador y, quizás por eso, o por otra cosa, el 'loco' Rosales lo sacó de su tranquilidad hasta que al final se armó la rosca... Tremenda trompada del 'Loco' en la mandíbula del 'Negro', que quedó desmayado por quince minutos, ahí nomás el pleito se había terminado...

Otra vez, había baile en lo de Pita ("La Armonía") ahí íbamos los de Udaquiola, en general unos 15 o 20. Los más mentaos en sus coches, porque no cualquiera en la noche y por la tierra, los locos Campos, varios... el Roque y su Ford F100, el 'loco' Oyhamburu y su Jeep, (el cual otra vez lo había volcado por una apuesta en la puertas del club). Uno de los mas seriecitos, el 'Cogote' Novillo (con él viajaban los Lapolla, Teruggi y Landa)..

Antonio Zétola con su Fiat 600, y mi amigo José Acosta que tenia un Ford T que era un lujo, ahí fuimos al bailongo. El 'Loco' Rosales con nosotros, todo fue muy tranquilo y normal.

A la salida del bailongo, ya a punto de amanecer, el 'Loco'  Rosales le dice a Zétola (el del 600), "te juego 500 pesos que llegamos primero a Udaquiola nosotros con el Ford T". Antonio, lo miró al 'loco', y tanteo, qué carajo estaba tramando...

El 'Loco', le dice: "bueno, una sola cosa, danos cinco minutos de ventaja". Antonio le responde: "Loco, les doy 15 minutos", "de ningún modo" dice el 'loco', "cinco minutos y a poner los quinientos pesos".

Cabe acotar aquí que el Boliche de Pita estaba a unas 5 o 6 leguas de Udaquiola, y un solo camino obviamente de tierra y bastante malo (como ahora). El asunto es que cuando nos sentamos en el Ford T, José le dice al 'loco': "vos estás mamao... ¿cómo mierda voy hacer para no dejarlo pasar hasta Udaquiola, con esta porquería?. El 'loco' muy tranquilo le dice: "vos mirá pa' delante nomás y eso corre por cuenta mía".

Y largamos en punta como lo pactado, varios autos nos pasaron hasta que, el Fiat 600 muy distinguido por andar un solo faro se puso a la cola del Ford T, así transcurrió un par de metros la cosa hasta que el 600 se puso a la altura de la puerta trasera del Ford T tratando de pasar. Fue en ese entonces que el 'Loco' Rosales, 'peló' el 38 largo y le metió un tiro en el paragolpe que largó un chispazo y un fogonazo, más una atronadora estampida. 

Tanto José como yo nos habíamos 'cagao encima' creo...

Se preguntará como terminó la cosa...

Y sí... llegamos a Udaquiola y el amigo Antonio el del Fiat 600, se había quedado en el camino, esperando se hiciera de día. Entonces ahí llegó, estaba pálido y se bajó como que algo le había hecho mal. Claro... el 'loco' Rosales con sus quinientos pesos y la apuesta ganada.....

Udaquiola... aquellos tiempos...

(mi agradecimiento al autor de este cuento, Adolfo Forio Tellechea, por autorizarme la publicación del mismo y, de esa manera, poder compartirlo con todos ustedes. Si bien el mismo no es un cuento de fútbol, el mismo trata sobre quien fuera un reconocido jugador de Estudiantes de Ayacucho y la selección de nuestra ciudad. Gracias Adolfo!!)

viernes, 26 de diciembre de 2014

Alberto 'Paisano' Gadea


Para esta columna del recuerdo hemos invitado a una figura muy conocida y apreciada en nuestra ciudad, Labardén y Guido (‘Mi segunda ‘Patria chica’’, como la llama), que ha hecho del deporte una motivación en sus años mozos y que se ha ganado el cariño y el respeto de quienes lo vimos en plena acción.

Se trata del ‘Paisano’ Alberto Gadea que tiene para mostrar y sentirse orgulloso una rica trayectoria caracterizada por lo extensa en una época de muy buenos valores.

Nos recibió junto con su esposa Stella Maris en la vieja casa de los Gadea, en calle Almafuerte, donde también se encontraba de visita su tío ‘Tono’ García y su esposa ‘Pita’, con quienes recordamos cosas de antes. Allí, entre mate y mate, comenzamos a hilvanar los recuerdos que fueron aflorando en la charla.

 Alberto y la pelota, su inseparable compañera

Mejor dejemos que nos cuente él mismo... "Empecé a jugar al fútbol un poco por casualidad. Yo estaba en el Colegio San José de Tandil y me encontraba un fin de semana de paseo cuando me acerqué a la Plaza ‘De la cruz’ (hoy Terminal de Ómnibus, en ese tiempo cancha del Sport Club -hoy Club Atlético Sarmiento-), donde se estaba jugando un ‘picado’ muy disputado. Me invitaron a jugar para ocupar uno de los arcos. Yo acepté gustoso, si en el San José, en los Campeonatos Intercolegiales jugaba de arquero. Resultado: las atajé todas y un amigo, Leandro Eloiza, al enterarse que no estaba fichado para nadie me llevó a Defensores", nos dice el ‘Paisano’.

¿Cómo seguimos?

Allí en Defensores, con 14 años comencé en Tercera, pero me ponían de wing. Como tuve la suerte de hacer unos goles, al arco no iba de casualidad. Seguí insistiendo y al fin me probaron en Segunda. Recuerdo que en ese partido atajé dos penales y al preguntarle a Don Ángel Sosa, el dirigente que armaba el cuadro, me respondió: ‘Una buena tarde la tiene cualquiera’. Así seguí en Tercera y Segunda, y algunos partidos en Primera, hasta que llegó 1947.

¿Qué pasó ese año, Alberto?

Llegando al final, y faltando dos fechas, Defensores necesitaba tres puntos para salir Campeón. Se acostumbraba a reunirse los sábados a la noche en el Club, donde se daba la formación del equipo para el día siguiente. Allí, el DT Ángel Sosa, al leer el equipo me nombra a mí. De esa noche me quedaron dos recuerdos imborrables. Uno grato: la alegría de jugar las finales. Y el otro no tanto, al ver la amargura del ‘Pelado’ Traiani, que había jugado la mayoría de los partidos.

Alberto descuelga un centro, una postal de mediados de la década del '50

¿Y cómo te fue en esas dos últimas fechas?

Bien, bien..., porque le ganamos dos a uno a Ferroviario y empatamos uno a uno con Independiente, para coronarnos Campeones.

¿Cómo sigue tu carrera?

Por un problema con un dirigente que no vale la pena mencionar, me fui de Defensores y gané un ‘Preparación’ con Sport Club. Al estar libre, el Dr. ‘Tito’ Spiltanick me llevó a Obras Sanitarias, equipo con el que, al ser nuevo y estar formado por muchos jóvenes, nos ‘comíamos’ una goleadas terribles. Estuve un año.

¿Ahí es donde se produce tu ingreso a Independiente?

Sí, prácticamente me llevó la hinchada, o la ‘barra’ del ‘rojo’, donde había muchos amigos. Después de verme atajar contra ellos en Obras, insistieron en que vaya. Allí estuve diez años ininterrumpidos, integrando el equipo Campeón de los cinco años seguidos, hasta 1960, en que me fui a jugar a Independiente de Maipú, donde estuve dos años, salimos Campeones. Terminé jugando, ya de veterano, en el Torneo Agrario en Labardén con 37 años.

 
   Alberto (arriba, 4º empezando desde la izq.) jugando en Labardén el Torneo Agrario a mediados de los '60

Jugaste en la Selección también...

Integré varios años el Combinado, donde fui Capitán, alternábamos la valla con ‘Guya’ Moris. Jugué varios Campeonatos Argentinos por la Copa ‘Adrián Béccar Varela’ y era el titular en aquel partido del famoso lío contra Tandil, en la vieja cancha de la Liga, donde perdimos.

La selección ayacuchense el día del lío con la selección tandilense (1960)

Imagino que tendrás muchas anécdotas de esos años...

Sí, tengo muchas, pero te voy a contar solamente dos. Jugando para Defensores la Final contra Independiente, en 1947, siendo el árbitro ‘Chichín’ Pérez, íbamos ganando uno a cero y nos cobra un penal en contra. Se preparó ‘Pocho’, que era el ‘terror’ de los arqueros, y no sé si por intuición o suerte, se lo atajé, pero el referí lo anuló y lo hizo patear de vuelta. Allí sí me ‘mató’ porque la ‘colgó’ en un ángulo. Terminamos uno a uno y fuimos Campeones por un punto.

¿Y la otra, Alberto...?

Era en la época ‘dulce’ de los cinco Campeonatos con Independiente. Un año iba más de la mitad del Campeonato y yo llevaba la valla invicta, cuando al salir en un partido para el segundo tiempo, ‘Chichín’ Simonetti, que era mi fullback, me dijo: ‘Me parece que hoy perdés el invicto, ‘Paisano’...’. Hasta el día de hoy no sé si fue mala suerte o a propósito nomás, porque él mismo me metió un gol en contra de cabeza. Fue inatajable: entró en un ángulo.

 'Chichín' Simonetti parado, abajo Alberto Gadea

Trayectoria
1942            Defensores (2ª y 3ª división)
1946-1948   Defensores (1º división)
1949            Obras Sanitarias
1950-1960   Independiente
1961-1962   Independiente (Maipú)
1963-1965   Torneo Agrario (Labardén)

 
MEJOR EQUIPO QUE INTEGRÓ
Sin dudas el Independiente de los cinco Campeonatos seguidos, que con algunas variantes formaba así: Yo al arco: ‘Chichín’ Simonetti y ‘Pelusa’ Cestona atrás; ‘Cartucho’ Labala, Couyoupetrou o Cabarrou y Melillo al medio; ‘Pocho’ Pérez, mi hermano ‘Pocho’ Gadea, Ceresini, ‘Oreja’ Pérez y ‘Tarulo’ Pérez y ‘Pipo’ Cestona o el ‘Tarta’ Lara adelante.

LOS RIVALES QUE MÁS LO COMPLICARON
Principalmente ‘Pocho’ Pérez. Tenías que estar atento todo el partido, porque igual te pateaba desde la mitad de la cancha. ‘Piscía’ Vargas fue otro, por la gran habilidad que tenía, y también Kiuber, de Ferroviario.

LA MEJOR SELECCIÓN QUE INTEGRÓ
Jugaba yo al arco; ‘Chichin’ Simonetti y ‘Cachila’ Ciganda atrás; Mazzantti, el ‘Negro’ Basualdo y el ‘Paisano’ Milloc al medio; y adelante ‘Pocho’, ‘Oreja, Ceresini, el ‘Gringo’ Varretone y el ‘Zurdo’ Mingone.

LOS MEJORES DE LA ÉPOCA
Había muchos y muy buenos. Los hermanos ‘Choclo’ y ‘Pocho’ Chinicola, Lirio Losinno y Emilio Carloni eran dos señores del área. El ‘Tolo’ Teruggi, ‘Ñato’ Cabrera, Ceresini, que era un maestro jugando de espaldas al arco, los hermanos Aiello, Bruno Varretone y en mi puesto ‘Guya’ Moris. De esos me acuerdo más, pero había muchísimos grandes jugadores.

El ‘Paisano’ Alberto Gadea se queda en su casa, atesorando con su familia los recuerdos de aquellos años que ya no volverán. ‘Te cuento algo que más que una anécdota, para mí es un orgullo. Estando en Defensores, alcancé a jugar un partido de compañero con Pedro ‘El Chileno’ Barraza, que fue elegido en la votación que organizaron ustedes desde el Semanario, como el mejor jugador de la historia de nuestro fútbol. Eso es un orgullo para mí’, dice con emoción.

 El 'Paisano' (arriba, 2º desde la derecha) con el plantel Campeón 1958 del Club Atlético Independiente, la institución en donde jugó una década.

En su vida, alternando su estadía en nuestra ciudad con su casa de General Guido, el ‘Paisano’ mira desde lejos sus recuerdos, aquellos muchos y muy buenos, sabiendo que todo pasó, y que ya no volverá.
Usted se preguntará por qué lo elegimos... Porque es un pedazo grande de la historia de Independiente y del fútbol local, porque fue un muy buen arquero, el clásico que se define como ‘los de antes’, y porque es, fundamentalmente, una muy buena persona.
¿Le parece poco...? Su recuerdo está para que usted lo disfrute, amigo lector. 
Él se lo merece...

(reportaje de José Antonio Pintos publicado en el suplemento ‘Sport/7’, del diario ‘Calle/7’, edición Nº 217, martes 24 de Septiembre de 1996, pág. 4)

sábado, 29 de noviembre de 2014

Esa puta Oligarquía...

Udaquiola, mitad o poco más de la década del 60’, comenzaba mi viaje a la Escuela Nº 27, quizás lo más extraordinario que puede quedar dentro de lo que nadie puede apoderarse: los recuerdos.

Veinte kilómetros entre la ida y la vuelta, en el transporte público de cuatro patas llamada ‘Roberta’, la cual atravesábamos por una docena de vecinos que atentamente vigilaban ese viaje diario Letchauregui, Landa, Rivas, Corazzín, Ateiro, Ceballos, Melín, Martínez, Ridolfi, Tellechea, Belllocq, Vaquer, (cabe acotar que ‘La Roberta’, a la vuelta por propia voluntad paraba en la zanja frente a lo del paisano Martinez y tomaba todos los días entre 28 y 32 tragos de agua). 

Al fin, la entrada triunfal al microcentro de la ciudad donde el imponente Shopping de “Alonso, Caveda & Cía.” era el poderoso corazón de Udaquiola, no menos de 15 personas allí trabajaban, donde además de lo necesario estaba lo imposible, y si no estaba en 24 horas era traído por el Ferrocarril Roca (hasta tres servicios por día).

Además de contar con Hotel, Carnicería, Peluquería, Aserradero, y muchas veces prestar plata a algún vecino (sin interés) cuando las cosas eran complicadas, luego, el hasta hoy imponente Club Social y Deportivo, dos talleres mecánicos, en el cual se destacaba en uno de ellos dos aviones que se guardaban y que para nosotros era como ver la NASA, y un auto espectacular de carrera que emulaba al de Fangio visto únicamente en “El Gráfico”, todo esto en el taller de José Rocha.

El otro sitio de Udaquiola que tenía la emoción y el aroma era la Panadería de ‘Pocho’, las mejores tortas negras del país que conocíamos "Udaquiola", y por supuesto las autoridades indiscutibles del Jefe de Estación, el policía Díaz, Montaña, Jefe de Correo, y la Directora de Escuela, que su palabra era irrefutable.

Una de las particularidades de Udaquiola y sus alrededores, era la disputa del campeonato de fútbol más intenso que se pueda imaginar, Solanet, Langueyú, Casalins, “La Protegida” de los hermanos Laplace, Almacén “La Armonía” de Sebastián Pita (tanto aquí como en “La Protegida” las carreras de caballos eran las preferidas y el ‘pase inglés’ gozaba de fama).

Pero los domingos futboleros batían récord de público, y Udaquiola se vestía de gala para aquellos encuentros, donde brillaban los Sferrra, Etchevest, Novillo, Rosales, Teruggi, Bazterrechea, Lapolla, etc. Pero el escollo y el clásico, se jugaba con Solanet, que en Udaquiola de local se le podía, empatar o ganar, pero en Solanet imbatibles, es que ahí estaba el problema… los Jaramilllo…

 Excepto Don Ignacio, la familia Jaramillo a pleno

Mario, Jorge, Ricardo, Luis, Roberto, por suerte venia más atrás, el cuarteto era imparable con algunos más de ahí, y “decían que los Jaramillos traían alguno de Ayacucho, y tenían un técnico (Jorge Gimbatti) que era de La Capital” es obvio que aquellos encuentros futboleros terminaban con el gran “Baile y Diviértase”, donde aquí también “Los Jaramillos”, en especial uno de ellos, era lo destacado de la noche. 

Donde sonaban las famosas orquestas, y desde pasodobles, tangos, hasta el rock, y por último, los lentos donde ‘se apretaba’, y los pavos bajitos como nosotros suspirábamos "mmm" viendo a estos como ‘calentaban el mate’.

Tiempos de minifaldas, y pelos muy largos, tiempos setentistas, donde “Imagine” de John Lennon o “Satisfaction” de Rolling Stones, eran interpretadas en una suerte de inglés en arameo vasco o algo así, más ‘Pepe’ que tenía su club de fans y admiradoras en el lugar que pisaba... un Sandro local...

Tiempos de familias enteras, de solidaridad, tiempos de palabra, tiempos de trabajo y bolsillos opulentos, donde seguro el trabajo sobraba pero lo que no alcanzaba era el tiempo para estar en todas partes. La agenda de espectáculos estaba llena, y hasta los días de semana...

En definitiva para explicarlo hoy, fue AQUELLA PUTA OLIGARQUIA, para el relato que ocurre hoy.

En recuerdo a Mario... que ya estará con Don Ignacio, aquel que alguna vez contó César, que el Don estaba de más...

 Mario Jaramillo [1953-2013]

(agradezco enormemente a mi querido amigo Adolfo Forio por esta evocación a Mario Jaramillo a un año de su partida y, a su vez, una hermosa pintura social y futbolística de la zona de Solanet y Udaquiola allá por las décadas del 60/70)

sábado, 1 de noviembre de 2014

Cuando un amigo se va...


Uno quisiera tener siempre a mano las palabras que faltan en estos momentos. 

Tal vez, el más florido escritor tampoco las tenga cuando alguien joven como Eduardo Alfredo Bazterrechea (Vasco) parte a la eternidad y todo se llena de preguntas.

Originario de la zona ubicada entre Langueyú y Solanet, el querido 'Vasco' estuvo siempre ligado a las labores rurales y de chico sintió sus venas inundadas con esa pasión llamada fútbol.

Extrovertido, buen padre, buen amigo, futbolero a más no poder, las alegrías y amarguras de su San Lorenzo querido eran las suyas.

Practicó fútbol defendiendo siempre los colores de Estación Solanet en los torneos agrarios y, años más tarde como centrodelantero de aquel equipo de Estación Udaquiola que en 1977 participó de nuestro Torneo Oficial.

La dirección técnica lo atrajo años más tarde y podemos recordar sus pasos como máximo responsable de los equipos de El Cardal -Solanet- (2000), Ferroviario (2001) y Ateneo Estrada (2007), por citar algunos, siempre acompañando lo que hicieran dentro de una cancha sus hijos Juan Pablo y Matías Eduardo.

También fue artífice, junto a Juancito Gómez y Pablo Franco, de aquella movida de la dirigencia del Club Atlético Ayacucho en 2003, donde el equipo albirrojo deja nuestra Liga para ir a jugar a la Liga Tandilense de Fútbol bajo el nombre de Boca Juniors.

Su espíritu andariego también lo animaba a estar siempre presente en los clásicos torneos comerciales del Club de Pesca, en donde dirigió más de un equipo. Por caso, la foto que ilustra esta nota fue tomada el domingo 31 de Enero de 1999 en dicho predio, cuando el 'Vasco' era el entrenador del equipo "Aberturas los Andes".

Con jóvenes 61 años, el recordado 'Vasco' nos ha dejado hoy, 1 de Noviembre de 2014, con la certeza de que aún tenía mucho por dar, de que lo vamos a extrañar mucho y que en donde quiera que esté, estará desparramando esa pasión y vitalidad que caracterizó su vida.

Mi pésame a sus familiares y un sincero deseo de que haya Paz en su tumba.

Hasta siempre, querido amigo.





miércoles, 30 de abril de 2014

El resurgir del club "El Cardal" de Estación Solanet

Una grata noticia llega desde Estación Solanet donde un grupo de gente de la localidad ha hecho reverdecer a un club que fuera orgulo de la localidad y, porqué no decirlo, de nuestro Partido.

Fundado en el año 1932, en terrenos de la Sra. Emilia Solanet de Aráoz, su primer Presidente fue Antonio Martiarena y el club tuvo en sus inicios al polo y al fútbol como deportes principales.

Siempre ligado al fútbol agrario, los encuentros frente al representativo de Udaquiola constituían un clásico de nuestro fútbol rural.

Si nos remontamos un poco en el tiempo, recordaremos que "El Cardal" no solo compitió en el fútbol agrario, sus equipos llegaron a jugar los Torneos Oficiales organizados por la Liga Ayacuchense de Fútbol.

Decir "El Cardal" de Estación Solanet es volver un poco en el tiempo y asociar ese club a un apellido de fuertes raíces en esa zona de nuestro Partido: Jaramillo. Por citar una de sus formaciones del pasado, hay que retrotraerse al año 1970 y recordar aquel fuerte equipo que conducía técnicamente Jorge Gimbatti y que contaba con los cinco hermanos Jaramillo en su once inicial.

Formaba con Scottu en el arco, Reyes, Ricardo Jaramillo, Mario Jaramillo y Sferra en la línea de fondo, el mediocampo lo integraban Reyes o Solanet, Luis Jaramillo y Berecochea, y como delanteros Jorge Jaramillo, Casaux o Lapolla y Roberto Jaramillo.

El año 1995 también encontró a "El Cardal" compitiendo en nuestra Liga, dirigido técnicamente por Claudio Milloc y a fines de los 90' el popular 'Vasco' Eduardo Bazterrechea fue quien lo dirigió en nuestro torneo mayor.

"El Cardal" jugando en nuestro Torneo Oficial (Febrero de 1999)

Pasaron los años, y con el despoblamiento de la zona rural el club fue cayendo en el abandono. Era casi nula su actividad hasta que en 2012 un grupo de personas de la localidad, encabezado por el Sr. Alejandro López, puso 'manos a la obra' para recuperar ese hermoso lugar y volver a darle vida social y deportiva.

Hablamos con Alejandro acerca de toda esta 'movida' que tiene más que feliz a la gente de Solanet y esto nos decía el Presidente de la entidad: "Cuando asume el gobierno de Pablo Zubiaurre se acercó a Solanet gente de su gestión (Juan Giuseppucci y Rafael Rodríguez) con la idea de volver a darle vida al club. 

Nosotros ya habíamos hecho algún intento pero solos no habíamos podido. Empezamos con una serie de reuniones hasta que en una en que concurrió el Intendente a Solanet nos manifestó su apoyo y así empezamos. Volvimos a hacer una reunión con vecinos para así formar una Comisión, se armó una lista y se dieron 15 días por si alguien tenía intenciones de armar alguna otra lista. Eso no ocurrió y así arrancamos.
Me eligieron Presidente (Noviembre de 2012) y el año pasado (Noviembre de 2013) se renovaron seis cargos y mi mandato finaliza en Noviembre de 2014. Ya hemos realizado bailes, jineteadas y por supuesto, partidos de fútbol con equipos de la zona. 

Allá cada Escuela que hace su fiesta e invita a equipos de la zona. Hemos llegado a juntar hasta diez equipos, pero habitualmente los que jugamos siempre son Udaquiola, Langueyú, la Escuela Nº 44 de San Justo -ubicada en el camino que va a Dolores-, la Escuela Nº 34 "La Bélgica", Escuela Nº 8 de "San Laureano", nuestro equipo -El Cardal- y el otro día se organizó un equipo Ayacucho y otro de "La Constancia" que nos visitaron.

Nuestra intención es organizar un torneo agrario con jugadores que no estén fichados en equipos de Ayacucho para no quitarles el entusiasmo a los chicos de nuestra zona. Sería lindo en un futuro organizar un equipo de veteranos como había antes y terminar de organizar nuestra cancha que por ahora nos permite hacer partidos de 8 jugadores contra 8. Hay que arreglar un sector de la cancha que se encuentra abandonado para agrandarla y así poder jugar 11 contra 11. 

Veo también muy entusiasmada a la gente de Udaquiola que ha armado un gran equipo, con la base de chicos que estudian en la escuela secundaria, y una edad en sus jugadores que va de los 18 a los 27 años aproximadamente."



Equipo de "El Cardal" de Solanet (2014)
Parados (izq. a der.): Marcelo González, Juan José Solanet, Joaquín Bazterrechea, Nicolás Mujica, Carlos Rodríguez, Juan Domecq y Alejandro López (Presidente)

Hincados (izq. a der.): Martín Aguirre, Juan Pablo Bazterrechea, Matías Bazterrechea, Martín Chobadindegui, Julio Ibarra y Alejandro Luggren

Una brisa fresca llega para nuestro fútbol desde los pagos de Solanet, con un equipo en formación que sería muy bueno un día poder volver a verlo disputando nuestros torneos y, de no ser así, que siga en este camino de revitalizar nuestro fútbol agrario.



viernes, 5 de noviembre de 2010

Recuerdos de nuestro fútbol agrario: Armando Arata

Año movido fue aquel 1964. En el panorama político mundial Panamá rompía relaciones diplomáticas con EE. UU., China hacía explotar una bomba atómica en Sinkiang, Argentina ingresaba en la guerra de la frontera de Sudáfrica a favor de EE.UU., nacían en Colombia las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y en Brasil, el ejército derrocaba al presidente João Goulart, inaugurando 21 años de sangrienta dictadura. 

En la música tres hechos destacados signaban aquel año: en EE. UU., el grupo británico The Beatles alcanza por primera vez el primer lugar en las listas discográficas, con la canción “Quiero tener tu mano”; en Inglaterra nace la mítica banda de rock psicodélico Pink Floyd y el músico estadounidense, de origen judío, Paul Simon escribía la maravillosa canción “Los sonidos del silencio”.

En ese ajetreado 1964 la Selección Argentina de fútbol conquistaba, de manera invicta, la Copa de las Naciones organizada por la Confederación Brasileña, para conmemorar su Cincuentenario venciendo por 3 a 0 a Brasil (doble campeón del mundo) y a Inglaterra. Un hito de nuestro fútbol.

No ajenos a esos sucesos, en ese mismo año un grupo de productores agrarios del Partido de Tandil funda la Liga Agraria de Fútbol Zona La Boca, denominada así en homenaje a un paraje próximo a Tandil, que era conocido con el nombre La Boca.

Si bien no es fácil establecer una línea cronológica de la evolución del fútbol agrario de esta entidad, hay dos datos que son ineludibles: año tras año, esta entidad logró hacer de su crecimiento una eterna costumbre y conquistó la adhesión de los productores de la zona.

De sus seis equipos fundadores -La Pastora, Los Huesos, El Amanecer, Paulo Acosta, Santa Teresa e Iraola- surgió la semilla que hizo trascender a una liga que en sus comienzos, y aún por varios años, sólo aceptó entre sus filas a los chacareros.

Fue precisamente el entusiasmo de los hombres de campo, que llegaban hasta la cancha a caballo o en tractor, lo que provocó una rápida difusión y multiplicación de los equipos, a tal punto, que en la actualidad la Liga agraria agrupa a catorce.

Años atrás, dos clubes de neta raigambre campesina en nuestro Partido, “El Pensamiento” de Cangallo y “Bernardino Rivadavia” de La Constancia fueron protagonistas de este Torneo Agrario. 

Bernardino Rivadavia de La Constancia (1971)
Parados (izq. a der.): Rodolfo 'Chispa' Heredia, 'Yoyi' Cichero, 'Nino' Muguruza, Julio Zunino, Rodolfo Burgos, Remigio Muguruza y Alberto Díaz.
Hincados (izq. a der.): Maitía, Miguel Ledesma, Acosta, 'Chiquito' Muguruza, Darío Heredia y Armando Arata.

Fundamentalmente Cangallo compitió con suceso en alguna temporada en este torneo agrario, reforzándose con jugadores de Tandil. Si bien no podemos precisar la fecha exacta en que estos dos clubes dejaron de participar en él, La Constancia jugó hasta 1984 y Cangallo prosiguió representando a nuestro Partido en este certamen de carácter agrario hasta 1992 aproximadamente.

A fin de rescatar del pasado algunos datos y anécdotas de aquellos años, entrevistamos a nuestro amigo Armando “El talibán” Arata (1º desde la derecha en la foto de arriba) quien jugó en los dos equipos citados y también en Iraola (equipo representativo de la estación ubicada en el Partido de Tandil y denominada así en memoria de Martín P. Iraola (1835-1877), hacendado, legislador y miembro de la Municipalidad de Buenos Aires) en esta liga amateur quien mantiene vivos aquellos gratos recuerdos: "Inicialmente el torneo agrario se jugaba con el sistema 'todos contra todos', luego se hicieron zonas por una cuestión de cercanía geográfica dado que el traslado empezó a costar mucho. Por ejemplo nosotros (La Constancia) estábamos en una zona junto a Cangallo, Las Toscas, Fulton e Iraola, los que estábamos más cerca. Y en otra zona estaban El Hornero, Los Huesos, La Patria, Egaña, Gardey, Azucena, etc. y de esa manera los viajes eran menos costosos.
Era hermosa aquella época, se jugaba los domingos a la tarde y luego de los partidos se hacían tertulias familiares.
Lo más feo eran los caminos cuando teníamos que ir a jugar contra El Hornero, para el lado de Azul, cuatro puentes altos y muy angostos en donde apenas pasaba el colectivo. Si el rival era cercano, íbamos en auto pero si la distancia era importante se alquilaba un colectivo. La gente acompañaba, toda la familia estaba presente los domingos. De Ayacucho, se solían traer jugadores para reforzar los equipos, fundamentalmente en amistosos. Los Guisande (‘Pocho’ y su hermano el ‘Pato’) iban mucho a La Constancia, por ejemplo.

La Constancia (amistoso a comienzos de los '70)
Parados (izq. a der.): Suárez, Jorge 'Pato' Guisande, Heredia, 'Chiquito' Muguruza, Armando Arata y Darío Heredia.
Hincados (izq. a der.): Zunino, Luis Pérez, 'Manolo' Bordagaray, Althabe y Bordagaray.

El reglamento del Agrario era bastante estricto. Venías vos, por ejemplo de Azul, fichabas para Cangallo pero te dejaban jugar siempre y cuando acreditaras que hacía 6 meses que estabas trabajando en algún campo de la zona.
Así, únicamente, te dejaban jugar y cuando querías dejar de jugar en ese equipo tenías que hacerlo hasta una determinada fecha. No podías irte y jugar enseguida para cualquier otro equipo. Era bastante estricto.
Los equipos más fuertes eran De la Canal e Iraola y La Constancia tuvo un año un muy equipo con los Acosta que eran de Fulton, muy buen equipo que por ahí no acompañó mucho la dirigencia pues existían algunos problemas entre ellos.
En cambio, en Iraola, destacaba la unidad que tenían esos vascos. Eran todos de ahí y tiraban juntos para el mismo lado y siempre peleaban por los primeros lugares, De la Canal igual.
En el ’72 vine a jugar a Sarmiento, porque La Constancia me suspendió por un año. En un partido me pelee, tiré la camiseta y me dieron un año. Le hice la conversación de este tema a ‘Pocho’ Guisande quien me dice “¿y porqué no venís a Sarmiento para no perder el año?”.
Yo pensaba que, a través de la relación que yo también tenía con su hermano (‘Pato’), era para ir a jugar a Ferroviario, que no era para ir a Sarmiento. Yo pensaba que ‘Pocho’ me hacía un favor pero me fichó para Sarmiento. Venir a Sarmiento era como ir a jugar a Boca.

¿Cuándo iba a jugar con el equipo que tenía Sarmiento? La cuestión es que llego, Argentino García era el técnico, y jugué todo el Preparación de ese año. La cuestión que cuando vuelvo al fútbol agrario, año 1973, voy a Iraola, nunca más jugué en La Constancia y terminé jugando en Cangallo.

Iraola 1973
Parados (izq. a der.): Beltrachini, Duré, Estrada, Villalba, Saer y Arata.
Hincados (izq. a der.): Barbería, Yaravide, Barbieri, Godoy y Nolasco.

No sabés lo que eran los partidos La Constancia-Cangallo. Eran partidos a muerte y yo jugaba para Cangallo siendo de La Constancia, me gritaban de todo. Yo vivía en La Constancia, que siempre ganaba ese clásico, y era caminero ahí. Nosotros le hacíamos fuerza en el primer tiempo pero en el segundo tiempo no teníamos estado físico.
Eso también nos pasaba con otros equipos, le hacíamos fuerza en los primeros tiempos pero después nos ganaban porque físicamente caíamos mucho en el segundo tiempo, éramos puro fervor pero nos faltaba estado físico.
En Cangallo jugaban los famosos hermanos Muguruza, que en alguna época llegaron a conformar 10 jugadores con ese apellido en un equipo más un pariente. ‘Nino’ y ‘Chiquito’ Muguruza, hoy si tuvieran 20 años podrían jugar tranquilamente en cualquier equipo de Primera División de Buenos Aires. Además, Cangallo tuvo mucho apoyo a través de Don Vicente Cestona, que era el dueño del hotel “Euskalduna” en Tandil y era el Presidente del club.
Él aportaba mucho al club, además ponía plata y un año trajo muy buenos jugadores de Tandil que se encontraban allí haciendo la conscripción y armó un equipazo. Si mal no recuerdo, llegaron a la final frente a Napaleofú y era tan importante ese partido que se jugó en el estadio “General San Martín” de Tandil a cancha llena. Creo que ganó Cangallo y en ese equipo jugaban los Muguruza, Vanil, el ‘Tucumano’ Gómez, Berdugo, un arquero muy bueno -Montovio- que era de Tres Arroyos.
Los gastos de traslados, combustible, comida, etc. eran costeados por el club que organizaba rifas, y los comerciantes ayudaban. Por ejemplo el panadero Lorenzo colaboraba con pan, facturas y pizza y así cada comerciante en su rubro aportaba algo para ayudar a poder ir a jugar a todos lados.


Cangallo 1974
Parados (izq. a der.): Carlos Lasarte, 'Tata' Leguizamón, González, 'Mingo' Caín, Alberto Rodríguez y Armando Arata. 
Hincados (izq. a der.): Hugo Irazábal, Pérez, Bastarrica, 'Chiquito' Muguruza y Lasarte.

Siempre tuvimos suerte con el clima, pues si llovía era imposible ir a jugar pero una vez teníamos que ir a jugar a Las Toscas y por no dar toda la vuelta por Iraola pedimos permiso en un campo para ir por dentro y que el viaje fuera más corto. 
Yo tenía un amigo que era Ingeniero Agrónomo y era conocido del dueño del campo por donde debíamos pasar, pero resulta que el puestero era medio ‘plagón’. El tema es que mi amigo habla con uno de los hijos del dueño quien a su vez le transmite el mensaje al puestero: “mirá, el domingo van a venir unos muchachos de Cangallo que van a Las Toscas a jugar al fútbol dales permiso para pasar”. Sí, no hay problemas, voy a estar yo allá -le contesta.
Bueno, llegó el día, salimos todos para Las Toscas y pasamos por el campo pero a la vuelta ¡nos echaron candado! ¡¡Qué calentura!! Menos mal que nos atragantamos en la primer tranquera, contra la calle frente a lo de Yaravide, así que teníamos que dar toda la vuelta por Iraola.
No sabíamos que hacer, era tarde, uno de nuestro equipo, Oscar Inza, dice “vamos a pasar por casa”. La primera pasada que teníamos no era el campo de ellos, había que cruzar un zanjón que venía hasta el pico de agua, como un canal era, y ahí estábamos encajados a la una de la mañana en varios autos.
¿Sabés lo que hizo el muchacho de Inza? Se fue a pie hasta la casa a buscar el tractor, le quedaba como una legua y llegó y empezó a cruzar a todos los autos por el zanjón. Estaba re caliente, decía ¡Sinvergüenzas de mierda! Ellos habían echado candado sin darse cuenta que después tenían que pasar por la casa de él, sino no podían pasar para La Constancia, mirá que tontos. Así que fue una risa esa noche, ahora lo digo pero me acuerdo las mujeres esa noche con los chicos en los autos muertos de frío a las 2 de la mañana.
Lo que hizo decaer el interés por este tipo de torneos fue el despoblamiento que fue sufriendo lentamente el campo, tal vez a finales de los ‘70. Tampoco hay un semillero de nuevos jugadores en el campo, pues antes estaba también la Segunda División. Fue una época hermosa, guardo los mejores recuerdos de aquellos años".

Armando Arata recordando, tantos años después, sus vivencias en esta Liga de constante trascendencia para el fútbol de Tandil y de partidos como Ayacucho, Rauch, Necochea y Lobería, la Liga Agraria Zona La Boca, que aún conserva entre sus filas a un buen número de productores, es la excepción de una vieja norma de cualquier hincha, ya que aquí quien cuenta con las mayores expectativas siempre es la cosecha y no la tabla de posiciones.