viernes, 12 de agosto de 2016

José Antonio Pintos: Pasándole el 'Cepillo' a los recuerdos (3ª parte)

La selección

En nuestro primer artículo José nos contó sus inicios en el fútbol y en la segunda entrega su paso por el fútbol de Labardén y Maipú.
Ahora llega el momento de contar su llegada a nuestra selección y la aparición de alguien que sería fundamental en su carrera deportiva: el “Maestro” Miguel Ángel Dodero,

¿José cómo llegás a la selección de Ayacucho?

En 1969 aparece en mi vida, alguien que sería importantísimo para mí: Miguel Ángel Dodero, técnico de nuestra selección. Todo lo que se diga sobre él es poco.

Dicen que en nuestro medio, este juego habría que dividirlo en un antes y después de Dodero y es absolutamente cierto, le cambió la mentalidad al jugador, lo paró mejor en la cancha, le dio confianza; sabía mucho, al venir de medios más competitivos que el nuestro. Era Presidente de nuestra Liga 'Tomasito' Moro y Secretario Alfredo Torrisi, los dos se movían mucho y ellos fueron los encargados de contratarlo.

Este hombre me llevó a la Selección que venía de aquellas grandes campañas de 1966 y 1968 y estaba en el proceso de recambio de fundamentales figuras. Don Miguel era un gran Seleccionador que sabía ver tus virtudes, pero también era vivísimo para advertir tus defectos.

Mi primera salida con Dodero, fue a Tandil donde estaba de pretemporada el plantel de Chacarita Juniors que había salido Campeón 1969. Habían concurrido a la cancha para observar a cuatro jugadores de la selección de Tandil para llevarlos. Eran los hermanos Villar, el 'Negro' Roberto Lezcano (que después jugó aquí) y Feriozzi. Esa noche jugamos contra ellos, a nuestra selección esa noche les salían todas, les ganamos 4 a 1, con baile, y Chacarita no se llevó a ninguno.

Integraban aquel gran plantel ayacuchense: Alberto Volontín, Roberto Sajama, Eduardo'Chichilo' Echavarría, Pedro 'Carita' Gourriet, Jorge 'Pato' Guisande, Francisco 'Pancho' Ferraro, Carlos Cortéz, el hijo de Delfín Benítez Cáceres, Alberto 'Lolo' Reyes, Aguilar, Orlando 'Pelusa' Hoffman, José 'Agüita' Fiorentino, los hermanos Jaramillo, Hugo Ciganda, Hugo Baigorria, Luis Pasarín, Sergio Wollands, Oscar García, Eduardo y Daniel 'Tortita' González, 'Luli' Landívar, el 'Negro' Rojo, Jorge Aneas y Lucía.

¿Qué fue Dodero para vos y para nuestro fútbol?

El tipo era un señor y sumamente respetuoso. Yo tenía 18 años y él me trataba de "usted".
Yo tenía muchas cualidades pero un defecto: no me gustaba entrenar. Un día ¿sabés lo que hizo?, nos sacó caminando desde el Museo hasta La Llegada. Entre plantas y plantas alternábamos, una corrida de cien metros y caminábamos cien metros, y así sucesivamente, al tiempo hacíamos los casi 7 km. corriendo. Si vos antes me hubieras pedido que te corra siete kilómetros te digo que no. Él logró que lo hiciéramos. Así trabajaba.


El diario "La Verdad" de Enero de 1974, reflejando la mejoría física de José

¿Por qué hay que dividir en un "antes y después" de Dodero?

Él logró un respeto, que se respetara a nuestra selección. Vos ibas a Olavarría, Azul, Necochea, Bolívar, etc. y sentías como se respetaba a Ayacucho. También hubo gran capacidad en los dirigentes de antes: el 'Gordo' Carlos Trovatto, los Gelpi, 'Pepe' Arfuch, Alfredo Torrisi y Podestá en Estrada, Pedro Bacci en Ferroviario, etc. y que acompañaron aquel proceso.

Trabajaba de una manera que nosotros no habíamos visto nunca. Llegaba Dodero el miércoles a Ayacucho y a las 2 de la tarde sonaba el teléfono en el Telégrafo (donde yo trabajaba como mensajero) y era del hotel de Martínez (Ayacucho Palace Hotel, donde se alojaba Dodero) que me llamaban. Mario Medina, mi jefe, me daba permiso. Dos horas me tenía el técnico enseñándome y corrigiendo cosas. Me iba yo del hotel y después llegaba 'Tata' Vargas, se iba 'Tata' y venía otro y así hacía con todos.

El primer día que llego al hotel voy a su habitación, en donde había un pizarrón grandote con 11 cruces con números y una más grandota en el medio con el Nº 5, y me dijo “Esa cruz es usted; no lo quiero 10 metros a la izquierda, a la derecha, arriba o abajo, lo quiero AQUÍ”. Yo ni idea que era eso, acostumbrado a que te tiren la camiseta y patear al arco, correr sin ton ni son para un lado y para el otro... solo puro desgaste físico.

A mí que jugaba de '5' otra cosa que me decía era "cuando venga el avance contrario, usted nunca salga a buscarlo porque le van a hacer el 2-1, usted se repliega delante de la línea de '4' y ahí lo espera". Con eso conseguía que el rival se viera obligado a patear de media distancia o a abrir la cancha.

Otro día me llama con el tema de los córners, una noche de Junio, después de un entrenamiento, a eso de las 8 de la noche, lloviznando... "Venga Pintos, usted va a patear los córners, vamos a empezar a practicar". Le contesto "pero Profesor, yo salto, cabeceo..." a lo que insiste. Me manda a la esquina de la cancha y un chico me alcanzaba las pelota. Empiezo a patear córners y los primeros iban y pegaban en el parlante de "Nolvi Publicidad" que se hallaban detrás del arco. Los primeros córners parecía que estaba como los que patean al rugby, pero semana a semana la pelota fue buscando el arco y empezaron a entrar producto de la práctica.

Yo le preguntaba por qué en vez de un alcanza pelotas no ponía un arquero en el arco y él insistía en que había que seguir practicando. Pasado un tiempo ya me indicaba en qué parte del arco tenía que meter la pelota yo. Por ejemplo se paraba en el primer palo y la pelota tenía que ir ahí. Me iba marcando adonde quería que fuese la pelota. Una vez mecanizado el tiro al primer palo, comenzó a corregirme para que, con un poco más de fuerza, la pelota buscara entrar en el segundo palo y también lo logramos.

Durante el partido, y para determinar si pateaba el córner al primer o segundo palo, siempre mi referencia era donde estaba ubicado el arquero rival.

Las indicaciones en el partido eran: el primer tiro al primer palo y el segundo abierto al fondo, para que entraran a cabecear por detrás 'Carita' Gourriet o 'Chichilo' Echavarría y nos dio bastante resultado.

Otra cosa que me ensenó es a saltar ¿Qué pasaba? Yo tenía buen cabezazo, pero no sabía saltar para la altura que tenía, saltaba a destiempo. Por ejemplo 'Agüita' Fiorentino, más bajo que yo, me ganaba en un salto. Dodero me enseñó a saltar a tiempo y mejoré muchísimo.

Mirá lo que era Dodero, que un día vamos con la selección a jugar a Rauch y uno de nuestros mejores jugadores era Hugo Ciganda. Estábamos en la concentración, creo que era a la hora del almuerzo, (a la noche era el partido), y Hugo le tira a un compañero una miga de pan. Dodero lo ve y le dice: "Ciganda a Ayacucho". ¿Cómo que Ciganda a Ayacucho?, pensábamos nosotros, se nos lleva uno de los mejores jugadores que tenemos. Y fue así, Dodero se mantuvo en su postura, lo desafectó del plantel y mandó a Hugo de vuelta a nuestra ciudad con el delegado de Defensores. Otro día pasó algo parecido en el micro a la vuelta de un partido en Tres Arroyos con 'Agüita' Fiorentino.

Dodero nunca se debió haber ido de Ayacucho, y menos en la forma en que se fue. Llegó aquí contratado por la Liga, después pasa a dirigir un club local en 1974 y al cabo de dos o tres resultados malos lo echaron. 

Ni hablar que fue quien más te enseñó...

Sin dudas. Yo de él siempre rescato el trabajo individual que realizó con cada uno de nosotros. Ya te conté cuando me llamaba al hotel de Héctor Martínez donde me corregía cosas en el pizarrón y cuando al miércoles siguiente me llamaba nuevamente al hotel, tenía en una planilla todas las cosas del partido anterior y me señalaba todos los errores que yo había cometido. 

 Miguel Dodero en su etapa de jugador de Racing

Él me decía: "en tal minuto usted hizo 20 metros corriendo con la pelota y eso no era lo que yo le había indicado". Y tenía toda la razón, si él no me había pedido eso, yo solo tenía que tocarla e ir a buscarla. Y fundamentalmente, que no corriera yo, que la pelota era la que tenía que correr. Todos esos detalles él te los marcaba previamente y después del partido te señalaba los errores cometidos.

Ya te digo, a mí y al 'Tata' Vargas nos agarraba contra la tribuna pegarle de derecha para mejorar y aprender a manejar esa pierna que no era la hábil en nosotros. Agarraba una pelota de esas de antes, de tiento, pesada, la sumergía en agua y no sabés, parecía que pateabas una piedra, pero así fuimos mejorando.

¿Cómo fue aquel partido de los dos goles olímpicos a la selección de Tandil?

Ese tema lo teníamos bien trabajado gracias a la insistencia de Dodero y las horas de práctica. Llegó un momento en que los partidos con Tandil, además de la rivalidad, eran por demás cerrados y no había forma de abrirlos. Nosotros no perdíamos nada, el que perdía era Tandil.

El partido era por aquellos Torneos "Regional Centro" en los que participaban todos los equipos de la zona (Azul, Laprida, Bolívar, Benito Juárez, Tandil, Olavarría, etc.). La iluminación en el Estadio siempre fue deficitaria por lo que eso me ayudaba. Yo ¿qué hago? observo al arquero que, como una cosa natural, trata de cuidar el segundo palo. Íbamos empatando 1 a 1, Tandil aumenta y pasa a ganar, faltarían unos 25 minutos para el final del partido, y los teníamos contra su arco (el que da espaldas al club Ferroviario) y se sucedieron tres o cuatro córners seguidos para nosotros.

Yo era el encargado de ejecutarlos pues le pegaba de cualquiera de los dos lados, y empecé a 'tantear' a Mujica el arquero de Tandil. Hay un tiro de esquina para nosotros y lo veo recostado cuidando el segundo palo, entonces pruebo buscándole el primer palo y se mete ahí. Golazo y nos ponemos 2 a 2.

Selección ayacuchense en 1971
Parados (izq. a der.): Nelson Scandroli (DT), Eduardo 'Torta' González, Hugo Ciganda, 'Lucho' Ponce, José 'Cepillo' Pintos, Eduardo 'Chichilo' Echavarría, Orlando 'Pelusa' Hoffman y José 'Charo' Acosta

Hincados (izq. a der.): José 'Agüita' Fiorentino, Mario Jaramillo, Pedro 'Carita' Gourriet, Arsenio 'Cato' Sutil, Rubén 'Tata' Vargas, Jorge Jaramillo y Alberto 'Lolo' Reyes

Es lógico que después de eso el arquero de Tandil, ante otro córner, ya tenga un poco de desconcierto de hacia dónde lo voy a patear pues yo había probado de diferentes formas, él no sabía si ponerse en el segundo palo, en el primero o en el medio del arco.

Un nuevo córner y pienso: "me la juego". Tomo carrera y le pego con bastante fuerza y se mete detrás de Mujica en el segundo palo. Otro golazo. Uno en cada palo. El público y los tandileros no entendían nada.

Lo que más me llamó la atención es que donde actualmente está la cabina de transmisión, antes había unas plateas con 20 sillas, la cancha llena, y desde ahí miro al banco de suplentes y veo que Dodero pide mi cambio.

No entendía nada, de la calentura y la impotencia lloraba y decía: "este tipo me saca, es un hijo de puta". El tema es que el pide mi cambio y yo salgo de ese lado que estaba lleno de gente y paso delante de ellos, que me aplaudían, paso detrás del arco y salgo de la cancha con una bronca terrible.

Cuando voy a verlo al Hotel el miércoles siguiente, el tipo me miraba y no me decía nada. Cuando se inicia el diálogo, me dice: "yo sé que me va a decir usted, que porqué lo saqué". "Por qué profesor" le pregunto, y la respuesta me mató: "era para que la gente lo reconociera".

Hoy es un gesto común, muy visto, pero por aquellos años no lo era...

Lógico, pero ahí también demuestra lo adelantado que era el tipo.

¿Y aquel cabezazo contra Benito Juárez que no fue gol y que el árbitro (Abel Eloiza) cobró como tal?

Ese fue un partido medio raro. Partamos de la base que vos de local tenías que ganar siempre. Y acá te inculcaban la idea de que afuera te podían robar y ese día el referí dudó y lo cobró.

La jugada fue en el arco que da espaldas al Aero Club, córner para Ayacucho, cabeceo, la pelota que el arquero saca en el ángulo por arriba del travesaño y el 'Mimoso' Eloiza que sale corriendo para la mitad de la cancha. Se armó una batahola tremenda porque los jugadores de Juárez protestaban con razón.

El tema es que a la semana siguiente jugamos la revancha en Juárez y a ellos les dan un gol ilegal, como compensando lo pasado en Ayacucho, varios de nuestra selección reaccionamos y dos o tres caímos presos. A mí me saca Castor Echevarría en libertad.

Juan Carlos Guzmán (ex Chacarita y River), José, 'Vidrio' Cuneo y 'Pocho' Guisande 
(Selección ayacuchense en Tres Arroyos, 25 de Mayo de 1971)

¿Tuviste lesiones serias durante tu carrera?

No. Desgarros, muchas veces, pero nada más serio.

¿Cómo fue el retiro? ¿Te costó?

No, yo ya estaba cansado y me pesaba el tema del entrenamiento, que siempre me gustó poco. Me retiré con cerca de 30 años por las canchas de la zona y comprobé que todo es útil; desde aquella vez que un señor jugador como Francisco 'Pancho' Ferraro me enseñó a vendarme, hasta aquellos partidos de 'papi' en la vieja canchita del Club Estudiantes en Murgier y Güemes que eran partidos de 'rompe y raja'.

¿Intentaste ser director técnico?

No, dos o tres veces me citaron pero era para hacer una dupla técnica y a mí eso no me servía. Tal vez con algún ex compañero de Estrada podría haber agarrado alguna vez, pero no se dio. A mí me encantaría, ahora que estoy jubilado trabajar con chicos, algo así como lo que hace el 'Ganga' Suárez. Enseñar todo lo que me enseñaron a mí.

¿Te quedaron cosas pendientes en el fútbol?

Lo que me quedó pendiente es la posibilidad de estar en All Boys y me vine. Cuando viene el hijo de Delfín Benítez Cáceres a jugar a Ayacucho me ve condiciones, yo tendría unos 20 años, y me entusiasma con ir a probarme a All Boys durante diez días. Fuí y paraba en una pensión.

Yo jugaba de '10' y ahí había veinte que jugaban de '10' y el problema de esas pruebas ¿cuál es? lo físico, que es donde se hace mucho hincapié.

Él me llevó como diciendo: "vos tenés cualidades, tirate el lance". Me probaron tres o cuatro veces pero me vine, y te queda siempre la pregunta de que qué hubiera pasado. Yo las cualidades las tenía y tal vez no aproveché esa oportunidad que otros, tal vez con menos condiciones, aprovechan para llegar.

Para finalizar José, ¿cómo ves la regionalización de nuestro fútbol?

Bien, porque llega un momento en que te motiva en algo. Te digo más, si no estuviera la Unión Regional Deportiva acá haría rato en que ya no habría más fútbol. Esto era necesario y se debió haber hecho antes, porque vos competís y te mostrás a otro nivel.

Acá estábamos jugando entre nosotros y acrecentando la rivalidad que existe entre los clubes. Juega Sarmiento y no ves banderas de los otros clubes apoyando. Eso no puede ser. Con el solo hecho de levantarte, armar el bolso y tener que ir a jugar a Vela ya es otra cosa.


José, en la fila de abajo (2º desde la izq.), en la despedida a Adrián Roelofs (14-06-14)

Esta es la historia de 'Cepillo' Pintos, como todos lo conocemos, una historia simple, que irradia fútbol a más no poder. 
Una historia que estaba ahí, al alcance de todos, solo faltaba pasarle el 'Cepillo' y desempolvar los queridos y añorados recuerdos de José.
La historia de un apasionado al fútbol como pocos. Tanto que vive frente al Estadio Municipal...
Como si hicieran falta más ejemplos de su pasión futbolera.
Gracias José!!!