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lunes, 25 de junio de 2018

El Centenario del Club Atlético Ayacucho [1918-2018] 1ª parte

Preguntado el Conde de España al famoso guerrillero extremeño don Julián Sánchez, cómo había osado atacar con sólo veinticinco jinetes de su partida a un escuadrón entero de dragones franceses, al que puso en fuga cerca de Ciudad Rodrigo (1810), contestó aquel valiente con admirable ingenuidad: "¡porque no los conté, mi general!".

Pero no fue por error que no los contara. Los hombres intrépidos no cuentan nunca los enemigos ni los obstáculos. Por eso, desde aquellos soñadores muchachos del ‘bulín de los 14’, muchos otros vinieron a sumarse a las huestes albirrojas, no a contar los obstáculos del camino, si no a vencerlos. Y así, cuando las alas de los primeros pioneros se hicieron fuertes en la lucha, el Club Atlético Ayacucho tomó vida y vigor.

Como todas las obras destinadas a perdurar, también esta debió superar etapas muy difíciles. Pero bien valía el esfuerzo. Hoy, a cien años de aquel inicio, Atlético es una de las más prestigiosas instituciones de nuestra ciudad, y un motivo de orgullo para sus asociados y toda la población ayacuchense. Esta es su historia.

La fundación 

Fue fundado el 25 de Junio de 1918, con la denominación "Club Atlético Ayacucho" en la residencia que el Sr. Martín Sarasola poseía en calle Aristóbulo del Valle, donde actualmente se encuentra la Escuela Municipal de Enseñanza Artística e Idiomas.

Catorce amigos se daban cita en ese lugar y plasmaban futuras realizaciones, por lo que en sus comienzos a la entidad atletista se la conoció como “Bulín 14″. En el altillo de este inmueble, los catorce jóvenes tenían en mente la creación de un 'team de football' que compitiera con un club recién creado: Defensores de Ayacucho.

Los muchachos del 'Bulín 14'

Fue así que llegó la era famosa del ‘Bulín 14’, pero había que hacer frente a los gastos de la naciente entidad: alquiler, yerba, azúcar, pava, calentador, sillas... Se estableció una rigurosa política de austeridad, pero proporcionalmente distribuida. Cada uno de los 14 aportaba $ 0,05 cada día o cada noche, mejor dicho. Es decir, 70 centavos por jornada, lo que arrojaba una veintena de pesos anuales. Sobraba juego.

Una noche desapareció la lata-alcancía. Estupor. Hubo cátedra de alta moral y del respeto que debe merecer la propiedad, máximo si es colectiva. Apareció la lata.
Gran alegría. Otra noche volvió a desaparecer. Nuevo estrilo general. Los 14 apostrofaban al maldito secuestro. Nueva lección de ética circunstancial. Apareció la lata. ¡Qué júbilo! Había sido un chiste. 

Noches más tarde, nuevo eclipse de la alcancía inmortal. Severo sermón. Amagos de excomunión, descargos encendidos, insospechables, demostraciones fehacientes… Los 14 se miraban como los discípulos en el Cenáculo. Pero la latita no apareció. Nunca más se supo. Tal vez la persona que limpiaba, alguna visita estemporánea.... vaya a saber! En fin... cosas del Bulín 14.

Recuerdos estremecedores para quienes vivieron horas tan hermosas. Ese fue el principio de Club Atlético, ese era el final de un proceso que iba haciendo carne en 14 espíritus decididos, tocados por la dorada juventud. Era la cristalización de un ideal que tuvo distintas etapas hasta llegar a su destino. Un origen más humilde, más democrático, más popular para entidad deportiva no se puede concebir.... Bueno es conocer la lista de aquellos 14 muchachos. Ellos fueron: Horencio L. Corti, José Acosta, Constante Bonesana, Pedro A. Bruggi, José Rivas, José Lombardi, Juan L. Tornini, José Romanatti, Luis Daloquio, Amadeo Manfredi, Oscar Rivas, Ambrosio F. Batalla, José Aramburo y Eduardo Maldonado. Para todos, el mejor cuadro de honor y nuestra mayor gratitud.

De sus pioneros al presente

Aquellos 14 muchachos que durante muchos meses habían intercambiado ideas sobre problemas tan diversos, madurando proyectos de índole social, deportivo y cultural, toman una decisión terminante para lo cual han consultado a destacadas personalidades de la ciudad, jóvenes y entusiastas como ellos: formar una institución que los nuclee en base a sus inquietudes, tanto sociales como deportivas.
De esta forma nace a la vida ayacuchense un 25 de Junio de 1918, el Club Atlético Ayacucho.

En su primera reunión y luego de establecerse el nombre que habría de llevar la novel entidad, se eligen sus autoridades. Como presidente figuraba aquel que habría de ser su alma máter a través de los años: Pedrito Bruggi, y como sede se elige su propia peluquería ubicada en la calle 25 de Mayo Nº 11. La institución albirroja está en marcha.


Diario "El Porvenir", domingo 7 de Julio de 1918

De inmediato se forma el cuadro de fútbol como base de su actividad deportiva. Y empiezan a desfilar las grandes figuras y los éxitos locales y foráneos. En sus filas brillaron valores como Gaspar Ciaño, Julio Godoy, Apellániz, ‘Tronco’ García, ‘Coto’ García, Aristóbulo Rodríguez, Asdrúbal, Aníbal, ‘Tolo’ y Luis Santamarina, Guislandi, Francisco Fontana, Juan Romanatti, Romonet, Arbeo, Eduardo Fachini, Estíven, los hermanos D'Elías, Loustalet, ‘Paleta’ Tibiletti, Castro, Ismael Santamarina, José Antonio Barbieri, Federico Tibiletti y muchos otros que escapan a nuestra memoria.

Cambio de sede

Por distintas razones, y en especial, por mayor espacio se busca nueva sede. Bruggi ha terminado su mandato y está al frente de la entidad. Víctor F. Murgier con su dinamismo clásico. Se alquila en la calle San Martín, la casa de don Francisco Caporali (hoy altura N° 1410). La entidad va creciendo. Nuevos socios, nuevas figuras, grandes conquistas sociales y deportivas, amén de pronunciada actividad cultural. Poco más adelante entra a regir los destinos de Atlético el señor José Cereijo y nuevamente se cambia de asiento al club. Se buscó y consiguió el Jockey Club del señor Vitale en la calle 9 de Julio Nº 520 (hoy N° 1135).

Diario "Acción Socialista" (domingo 9 de Octubre de 1921)

Poco tiempo después, nuevamente hubo que conseguir otra sede que estuviera más acorde con las necesidades de la institución, que seguía creciendo a pesar de todas las dificultades. Por esa época lo ubicamos a Don Ernesto Giúdice. Se consigue alquilar el local de Mitre y San Martín, donde estuvo el famoso "Hotel Mazzuchi". Aquí se afirma definitivamente como entidad deportiva el club y también en el aspecto social, no así económicamente. Cuatro presidentes desfilan entusiastas y emprendedores, a saber: el mencionado Don Ernesto Giúdice, José Acosta, Peréz Insundia y José Iglesias,

Corre el año 1940. Los acontecimientos trascendentales están latentes, y poco menos que revolucionados tienen a los atletistas. Se lucha por conseguir sede propia. Los dueños del local se lo han ofrecido en venta; pero las malas condiciones en que se encuentra el edificio y agregado su costo, hacen imposible la operación.

Los dirigentes albirrojos, y posteriormente con mandato de una asamblea societaria, decidieron adquirir en propiedad la finca de Don Victorio Pozzo ubicada en la calle Bartolomé Mitre, donde actualmente se levanta el edificio atletista que es orgullo de sus asociados. Y le cabe el honor a José Costa, en su segundo período, haber presidido este acontecimiento excepcional.

Los deportes del club

Pelota a Paleta

Apenas habían transcurrido tres años de la adquisición del inmueble, y se produce un paso extraordinario para la práctica y difusión de un deporte fundamental en el desarrollo del club: la inauguración de la cancha cerrada de pelota paleta. 

Revista "Reflejos" Nº 5 (Mayo-Junio 1943)

Un trinquete magnífico, de los mejores de la provincia de Buenos Aires, y por el cual han pasado las grandes paletas de la República, como Hauche, los Hutge, los hermanos Orolfo y Juan Carlos Faiella, el 'Vasco' Larrañaga, Dellacasagrande, Oscar Messina (El manco de Teodolina) y los hermanos Olite, solo por citar algunos.

Trinquete de la entidad, orgullo de todos los albirrojos.

En esta cancha se han disputado torneos que no podrán ser olvidados fácilmente, y donde en Octubre de 1966 se lleva a cabo la XXIII edición del Campeonato Argentino de Pelota a Paleta de cancha cerrada, con la presencia de las más relevantes figuras del juego vasco. Todo un logro para la institución local, por el esfuerzo para dicha concreción y por el excelente nivel que tuvo aquel torneo.

El Club Atlético Ayacucho, representado por Oscar Woollands y Alfredo Pérez Erviti (4º y 6º desde la izq.), en un partido contra Obras Sanitarias de la Nación (Octubre de 1952)

Esa cancha fue cita, entre otras cosas, de inumerable cantidad de partidos a los pelotaris Orolfo y Juan Carlos Faiella, Campeones Argentinos de Pelota a Paleta, y únicos deportistas locales en salir en la tapa de la prestigiosa revista "El Gráfico" en 1953. Este pareja era considerada como una de las duplas más sobresalientes de aquellos años, quizá la mejor de su época.

Federico H. Berdiñas, Orolfo Faiella, José M. Berdiñas y Juan Carlos Faiella 
(Revista "El Gráfico", edición Nº 1749 del 13 de Febrero de 1953)

La escuela de Pelota a Paleta


En Marzo de 2004, la comisión directiva de Atlético crea la Escuela de Pelota a Paleta del club, confiando la misma al experimentado pelotari Walter Larregle.

El rauchense Larregle, actual Vicepresidente de la Confederación Argentina de Pelota a Paleta, Tricampeón Mundial de Clubes y en una ocasión Campeón Mundial por Selecciones (ambas conquistas en la modalidad con pelota de goma), supo volcar toda su sabiduría para el armado de la escuelita, contando a tal efecto con la colaboración de los señores Saúl Guisande y Roberto Jaramillo, entre otros. La escuela consiguió rápidamente aglutinar una gran cantidad de niños ayacuchenses con deseos de emular a los grandes de este deporte.

Javier Nicosia y Walter Larregle, dupla que representó al club en distintas oportunidades

Más allá de los innumerables logros deportivos y resultados conseguidos, lo más importante es el gran “semillero” que ha sido dicha escuela a lo largo de todos estos años y que fue una brisa de aire fresco para la actividad en nuestra ciudad. Queda para las huestes "albirrojas" la enorme satisfacción que jugadores producidos en el club hayan representado con éxito al club y a la ciudad en diferentes torneos en la región y en los Torneos Juveniles Bonaerenses.

A continuación, algunos de los títulos obtenidos en estos años por los alumnos de la escuela albirroja para orgullo de la institución: 
- APESTEGUÍA, León: (Campeón Provincial y Medalla de Bronce en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- ARBILLAGA, Joaquín: (Sub Campeón Provincial) 
- ARBILLAGA, Tomás: (Sub Campeón Provincial y Medalla de Bronce en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- CALÓ, LAUREANO: (Campeón Provincial, Campeón Argentino y Medalla de Bronce en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- ECHEVARRÍA, Joaquín: (Campeón Provincial, Campeón Argentino y Medalla de Bronce en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- FRAYARENA, Fernando: (Medalla de Plata en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- IRIARTE, Martín: (Campeón Provincial y Campeón Argentino) 
- JARAMILLO, Francisco: (Campeón Provincial, Medalla de Bronce en los Torneos Juveniles Bonaerenses y Campeón Argentino)
- JARAMILLO, Gonzalo y Santiago: (Múltiples Campeones Provinciales, 3 veces Medalla de Oro en los Torneos Juveniles Bonaerenses y Sub Campeones Argentinos) 
- OILLATAGUERRE, Iñaki: (Campeón Provincial, Campeón Argentino y Medalla de Oro en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- SÁNCHEZ, Baltazar: (Campeón Provincial, Campeón Argentino y Medalla De Plata en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- SÁNCHEZ, Franco: (Medalla de Plata en los Torneos Juveniles Bonaerenses) 
- SUTIL, Thiago: (Campeón Provincial, Campeón Argentino y Medalla de Oro en los Torneos Juveniles Bonaerenses)

Obtuvieron la “Rosa de Oro” (máximo galardón del deporte ayacuchense): Gonzalo, Santiago y Francisco Jaramillo, Thiago Sutil e Iñaki Oillataguerre.

Walter Larregle, León Apesteguía y Laureano Caló con la medalla de bronce obtenida en los Torneos Bonaerenses 2016. Junto a ellos el ex Director de Deportes de la Municipalidad de Ayacucho, Prof. Manuel Ferrari
Crédito de foto: "La Verdad Digital" (O.M.A.)

Cabe destacar que en los años 2004, 2005 y 2006 Andrés Barzola y Walter Larregle ganaron los Torneos Apertura y Clausura, adjudicándose el Club Atlético Ayacucho el Torneo Provincial Anual consecutivamente en esos tres años.

También debe mencionarse que en estos catorce años, la Pelota a Paleta del club fue distinguida en tres oportunidades con el premio al “Mejor Deportista de Ayacucho”.


La Comisión de Paleta ha trabajado desde siempre tratando de mantener bien alto el prestigio de una de las dos disciplinas más importantes del club, y producto de ello son los torneos de excelente nivel concretados en los últimos años, así como los desafíos realizados en el trinquete de la entidad y por el cual han desfilado jugadores de la excelencia de los hermanos Eduardo y Ramón Ross, Jorge, Gabriel y Alfredo Villegas, Sergio Supan, Juan Miró, Gerardo Romero, Facundo y Santiago Andreasen, Andrés Dick, Luis Cimadamore, Walter Pirera, 'Peto' Goñi, Gabriel Bigalli, Jorge Tarraubella, Gastón Inchausti, 'Josechu' Arrechea, Andrés Barzola y otros tantos exponentes de este deporte cuya invención corresponde a Gabriel Martirén, el Sardina, un inmigrante de origen vasco francés, radicado inicialmente en Burzaco, para luego radicarse en la provincia de Santa Fe.



Este año encuentra al Club Atlético en primera división y en un hecho prácticamente inédito para el deporte por estos años, estará presente una vez más en el Torneo Provincial quien para muchos es el mejor jugador de todos los tiempos, como lo es Eduardo Ross, quien será acompañado nada más y nada menos que por otro jugador consagrado como es Javier Nicosia, en una gran apuesta del club en el año de su Centenario.



El público ayacuchense ha sabido, con su concurrencia a lo largo de tantos años, retribuir el esfuerzo organizativo del club y ambos han salido ganando. La dirigencia, porque el nivel exhibido y el acompañamiento del público fueron la coronación al trabajo previo. Los espectadores porque, generalmente, presenciaron espectáculos que, con creces, devolvieron el valor de la entrada.

Básquetbol

Si bien la pelota a paleta, junto al fútbol, son las disciplinas principales del club, no podemos soslayar lo que significó el básquet para toda la familia atletista y para Ayacucho, en donde siempre fue un deporte de gran arraigo. 

Las décadas del 50' y 60' marcaron la época dorada de nuestro básquetbol y Atlético siempre fue protagonista en nuestros torneos. Un deporte que, por aquellos años, le peleaba al fútbol el poder de convocatoria, sobre todo en el verano.

Hasta la creación de la Asociación de Básquet en 1952, el básquet era un deporte muy afincado en los barrios de la ciudad pero los clubes no se habían metido "tan de lleno" en la planificación de la competencia. La Asociación logró lo pretendido, que los clubes organizaran sus planteles, se generó un calendario de torneos bien organizados y, aquel deporte que llegó a nuestra ciudad en 1938 de la mano de un empleado proveniente de Bs. As. que vino a trabajar en la vieja Usina, encontró así el espaldarazo que estaba necesitando.

Las noches veraniegas eran la cita obligada para los ayacuchenses que se acercaban a las canchas abiertas de la ciudad. La del Cicles (Av. Dindart y Av. Bavio), la del club Sarmiento, la de Defensores (se jugaba frente a la sede social) y la de Atlético que, como vimos, a partir de 1961 contó con su cancha cerrada de básquet. Todo un logro para la época.

Disputado partido de básquetbol en el gimnasio del club (mediados de la década del '60)

Épicos partidos junto a los clásicos rivales de la época (Estrada, Defensores, Sarmiento, etc.) bajo la dirección técnica de Eduardo 'Bocha' Giangiobbe y recordados jugadores como Oscar 'Canti' Oillataguerre, Juan Carlos Tusq, Juan A. Oillataguerre, Jorge Lo Cirio, Nicolás Galera y 'Toti' Viglianchino, Parola y Desiderio, solo por nombrar algunos de los recordados jugadores que defendieron la casaca del básquet albirrojo.

Diario "La Verdad", jueves 13 de Abril de 1967

El básquetbol fue perdiendo protagonismo en nuestra ciudad, pero aún se recuerda los Torneos Provinciales Intercolegiales, donde Atlético era la sede del partido final y en aquellas jornadas a finales de los '70 los más granado del básquet juvenil de la Provincia se hacía presente en Ayacucho. Bahía Blanca, Junín, Pergamino, La Plata, Olavarría, Tres Arroyos y otras "potencias" deleitaban a los ayacuchenses en campeonatos de alto nivel y sumamente competitivos.

Por aquel tiempo, una juvenil primera división del Club Atlético Ayacucho se nutría de jugadores provenientes de la Escuela Nacional Normal (Daniel Salagoyti, Mario Martiarena, el 'Chino' Estiven, Fabio Herman, Carlos Próspero, Marcelo González, etc.) 'capitaneados' por la veteranía de José Papponetti (h), Daniel 'Caña' Cerri y Néstor 'Pelique' Culós.


Los 90' vieron languidecer el desarrollo de este deporte en Ayacucho. Tal vez la falta de una Asociación de Básquetbol en nuestra ciudad, que organizara las competencias y reglamentara la actividad, sumado al auge que comenzó por aquellos años a tomar la práctica de "Fútbol 5" hizo que muchos gimnasios fueran adecuados para esa práctica deportiva.




 Plantel superior de básquetbol del club (década del 60')

Nos queda el grato y añorado recuerdo de noches inolvidables presenciando partidos de básquet en el gimnasio de calle Mitre y una disciplina que, quizás, esté aletargada en Ayacucho, pero de ninguna manera muerta.

Karate

Desde 2014 funciona en dependencias del club la Escuela de Karate-Do dirigida por los profesores Juan Adobatti y Carolina Fiorentino. Quien mejor que ellos para reseñarnos la actividad que allí desarrollan y, a su vez, explicarnos los alcances de este milenario arte oriental: "Karate es para una lucha de igual a igual contra uno mismo, es enfrentar los miedos.... es aprender a respetar a quien recorrió antes el camino del Do.

Una máxima samurái dice: “El que alcanza la maestría, se refleja en todas sus obras”.

Nuestro comienzo en el Club Atlético Ayacucho coincide con la búsqueda de un espacio para dar clases. Conversando con el Dr. Fabián Puchulu (por entonces dirigente de esa entidad) nos dice “el club Atlético tiene un lugar para ustedes, vayan a tal hora que el ‘Negro’ Castaño les va a mostrar el lugar, si les gusta se quedan”. A los pocos días hicimos un contrato, era el 7 de Abril de 2014. Comenzamos con 2 grupos, los más chiquitos eran 4 varones y 1 nena, y el otro grupo eran 6 de los cuales 5 varones y 1 nena.

La Prof. Carolina Fiorentino en los inicios en el club Atlético

Empezamos en el salón de eventos, porque el lugar donde estamos ahora estaba en refacción, fue así que dimos clases al término de un mes allí, luego lo fuimos acondicionando porque necesitábamos que este lugar fuera un "dojo" (término empleado en Japón para designar un espacio destinado a la práctica y enseñanza de las artes marciales tradicionales modernas, la escuela de vida para nosotros).

Espacio cedido por el club (Dojo) a la Escuela de Karate-Do

La decoración debe de ser sencilla en su interior, predomina la madera y los materiales que llamaríamos naturales, cada una de sus paredes posee su propio nombre y adquiere un significado propio, siendo la pared principal "Kamiza" la pared donde se sitúa el altar, en dicho altar situaremos la foto del fundador.


Todo esto pertenecería a la explicación física del propio "Lugar" ¿pero por qué le consideramos un lugar sagrado?. Pues porque en ese lugar es en donde realizamos nuestra comunicación con el aspecto espiritual o divino de cada ser Humano, sin entrar en religión particular alguna, pues estamos seguros que sea quien sea la Divinidad real, lo será de todos por igual, sin ninguna distinción posible, ni por la raza, el color, cultura, país, economía, religión, grado, etc.

Por esta razón vemos como los alumnos antes de entrar a la sala se descalzan, en un gesto que como sabemos simboliza el pisar lugar sagrado, el Dojo está cubierto por un Tatami para amortiguar no solo las caídas sino para cuidar las articulaciones.

Seguidamente se efectúa una reverencia inclinando el cuerpo hacia a delante hacia el "Kamiza", como signo de humildad y reverencia, como pidiendo permiso para ser aceptado en la clase y como señal de gratitud por poder compartirla, inmediatamente se dirige al lugar que le corresponde y se sienta en seiza, en silencio, como señal de respeto y sosiego para la mente, es el momento del día en que podemos desconectar de los problemas que arrastramos en nuestro cerebro y en donde mirando hacia el altar empezamos a sentir nuestra propia respiración, de esta manera nuestro cuerpo y nuestro espíritu de una manera inconsciente se está preparando ya para el inicio.

Profesores y alumnos, junto al ex Presidente del club, Ctor. Leandro Castaño

En cuanto el maestro entra, éste se sitúa enfrente del altar pero mucho más cercano de la pared "Kamiza", en la misma postura que los alumnos sentado de rodillas, en ese momento da comienzo la clase, incluso antes del saludo, es un momento muy especial, frente al altar y a los maestros que nos legaron sus enseñanzas y que ya no se encuentran entre nosotros, en primer lugar el darles las gracias por ello, seguidamente damos paso a la actividad.

El Dojo es la casa donde estamos invitados a entrar, pero siempre será porque su inquilino nos lo permitirá, no solo hasta la puerta que conduce al jardín de la entrada, si no que nos invite a entrar hasta el interior de la casa y serás admitido como un miembro mas de la familia, de este modo maestro y alumno se fusionaran de tal manera que el Lugar o Dojo proporcionaran la magia necesaria para que ocurra el milagro de la comunicación de Alma a Alma, que es la única manera de poder llegar en toda su magnitud y esplendor; por todo ello tratamos siempre con mucho amor el Dojo, cuidamos de él, como si fuera nuestra propia casa, sentirnos parte de él, impregnaros de su Ki, de su energía, de su olor, de todo cuanto sus paredes nos cuentan.

Juan y Carolina en una pose característica junto a sus alumnos

Quisimos compartir esta información para quienes no practican. Por ahí no es fácil comprender la cultura y las costumbres de esta manera, por supuesto aunque tratemos de copiar nuestra cultura que es totalmente distinta.

La cultura japonesa es muy compleja, muy antigua y, en algunos aspectos, incluso nos puede parecer arcaica. Hay cosas que bajo nuestro prisma nos pueden parecer inaceptables. Entonces, ¡claro que la podemos entender! pero nunca reaccionaremos como un japonés en determinadas situaciones, precisamente porque no lo somos.

Alumnos de la escuela en la terna de Karate, en una entrega de la Rosa de Oro, tradicional fiesta del deporte ayacuchense

El lugar de práctica no es como un gimnasio, por eso lo acondicionamos para poder enseñar. En este momento son aproximadamente entre grandes y chicos 45 alumnos. Hemos logrado para el club algunos premios internacionales y también a nivel país.

Una parte de los trofeos obtenidos por la escuela de Karate-Do

Durante 2018 las clases serán los días martes y jueves. El primer turno a partir de las 17:30 hs. los más pequeños y en el segundo turno, los jóvenes desde las 18:30 hs. y los mayores a partir de las 20:30 hs.

Alumnos de la escuela junto a los profesores Carolina Fiorentino y Juan Adobatti 

Queremos aprovechar este espacio para agradecer a los Sres. Adrián Levratto, Sergio Piciscelli y Néstor Castaño, así como a las respectivas comisiones directivas.

Escuela de Box "Los Amigos”

Fruto de los sueños y el empuje de Osvaldo Alagibe nace la Escuela de Box "Los Amigos”, como un desprendimiento de la que comandaba junto a Oscar Marchant en el Club Atlético Sarmiento a partir de 2013.

La escuela recién creada contaba con 25 pugilistas e inicialmente utilizó las instalaciones del C.E.F. Nº 32 por unos tres meses, donde mediante las gestiones de Ángel 'Pocho' Guisande contacta al dirigente atletista Sergio Piscicelli para la radicación de la misma en el club Atlético, en donde se encuentra en la actualidad.

La escuela, hoy dirigida por los hermanos Sebastián y Matías Alagibe cumple una importantísima función social, y Osvaldo y familia realizan esta loable tarea en forma desinteresada al punto tal de colabor con los viáticos de algunos boxeadores. Las escuela cuenta con 15 púgiles en el turno noche, y por la tarde 14 mujeres que toman clase con Sebastián Alagibe.

Representantes de "Los Amigos" han llegado a competir a la ciudades de Maipú, Mar del Plata, General Belgrano, Balcarce, Tandil, Benito Juárez, Las Flores, Rauch, San Miguel del Monte y en la lejana Río Colorado, a 800 kms. de nuestra ciudad.

En cuanto a los logros obtenidos destacan los de Sebastián "El Rayo" Alagibe, (el más grande de los hermanos, 10 peleas como amateur, 75 kgs. -categoría welter-), Campeón de la Liga Bonaerense, ganador de una Rosa de Plata, dos trofeos y tres medallas. 

Su hermano Matías, “El Misil” Alagibe ha obtenido tres cinturones (entre ellos el de campeón "Mar y Sierra" y "Costa Atlántica"), dos Rosa de Plata, dos medallas y tres trofeos. Cuenta con 26 peleas como amateur, pesa 70 kgs., reviste en la categoría liviano, y su sueño es ascender en breve al campo profesional.

Otros pupilos de la escuela son Mariano Melek (2 peleas como amateur), Ángel Rodríguez (4) y ‘Pitío’ Durán (1). Todos los componentes de la "Escudería Alagibe" se encuentran federados en la Federación Argentina de Box (FAB) y los pudimos observar en la excelente velada realizada el pasado viernes 8 de Junio (5º Festival organizado por Osvaldo y familia), en este caso con motivo del Centenario del club.

Digno del mejor aplauso la tarea de la familia Alagibe, en cuanto a realizar una actividad que intenta apartar a jóvenes de los vicios, malas compañías, o malos hábitos generados por el ocio, para insertarlos en un ambiente deportivo. Una comunidad formada por jóvenes que incursionan en la gran familia del boxeo y que los motiva a salir adelante día con día, promoviendo el sentido de pertenencia y aceptación a una disciplina deportiva.

Púgiles de la escuela "Los Amigos" (crédito de foto: La Verdad Digital - O.M.A.)

Escenas de un combate en el club Atlético (crédito de foto: Ayacucho al Día)

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martes, 25 de julio de 2017

A la cancha con papá (cuento)


Desde muy chico fui a la cancha con mi viejo, los primeros recuerdos los tengo en 9 de Julio. 

Cuando comenzaba la tarde hasta que llegaba la noche, todas las categorías infantiles del club San Martín, ahí estábamos firmes con el viejo, él arropado con el gamulán; yo, con mis infaltables pantalones de corderoy y mi pullover de plush.

Luego, en Chivilcoy nos hicimos hinchas de Florencio Varela, así se llamaba el club. Todos los domingos decíamos presente y nos ubicábamos al costado de ‘la barra aurinegra’, este equipo se caracterizaba por tener una hinchada un tanto humilde, lo que traducido significaba que todos los contrarios nos gritaran ‘negros villeros’.

Recuerdo tiernamente esos hermosos domingos, sentado en la tribuna entre las piernas de papá, protegiéndome del frío, dándome cariño. Comprándome ineludiblemente la bolsita de girasol y la 'pelotita’ de plástico de jugo de naranja.

En Ayacucho tuvo una etapa de director técnico y, obvio, yo no me perdía ningún partido (hay varias anécdotas al respecto). Luego seguimos yendo juntos, pero él de espectador y yo en la cancha. Ya en casa charlábamos del partido mientras mamá me hacía el nesquik.

 Pedro Algañaraz (1º arriba, a la izq.) director técnico del Club Atlético Ayacucho (1980)

Una vez, jugando para Atlético, enfrentamos a Atlético de Mar del Plata. Fui a disputar la pelota contra un rival y llegué tarde (como casi siempre). El pibe quedó tirado en el piso un rato y de la tribuna se escuchó… Asesino!!! 

Miré hacia donde había venido el grito y lo veo al viejo que se le va encima al que acusaba pidiéndole explicaciones: ¿Cómo le vas a gritar asesino a un pibe de 10 años?

El referí le pidió a nuestro técnico que me cambiara, no me echó porque era amistoso y yo un niño. 

Era la primera vez que me echaban y sentí rabia y orgullo. Esa pavada de sentirse ‘hombre’ ante un acto violento.

Terminó el partido, empatamos uno a uno… yo ya había ganado en la tribuna.
  
Isaías

(mi agradecimiento al autor de este cuento, Isaías Algañaraz, por su autorización para publicar este cuento y poder compartirlo con todos ustedes)

martes, 27 de septiembre de 2016

La línea media de Atlético en 1936

Para los seguidores de nuestra columna del recuerdo, les traemos una vieja foto de aquella época romántica del fútbol ayacuchense de la década del '30.

Nos referimos a aquellas viejas formaciones del "1-2-3-5", que eran el arquero; dos full backs (números 2 y 3), de los cuales uno salía a romper juego y el otro esperaba en el área; delante de ellos se paraba la línea media, integrada por los "half de ala" (los números 4 y 6) que se encargaban de los punteros rivales y al medio el "centre half" (número 5) que era el 'patrón' del equipo y se 'bancaba' los tres centrales contrarios; y más allá los cinco delanteros, con los wines bien abiertos (números 7, por la derecha, y el 11 por la raya izquierda), los 'insiders' (números 8 y 10), y el 'centroforward' (número 9) que atacaba por el medio, línea delantera que tenía mucha más libertad de juego que ahora, ya que solamente al insider derecho se le pedía que 'bajara' unos metros para ayudar en la tarea de recuperación al 'centre half''.

Dijimos en muchas oportunidades en esta misma columna, que mirando la foto que se publicaba de las formaciones, se sabía de memoria la función de cada uno en la cancha, porque era invariablemente la misma manera de posar: de forma correlativa (números 7, 8, 9,10 y 11 para los hincados).

Nuestro recuerdo de hoy pertenece a la línea media de la Segunda División del Club Atlético del año 1936, integrada por estos cuatro amigos ayacuchenses que fueran muy conocidos por todos y de quienes nos acordaremos juntos, amigos, como lo hacemos semana a semana...


Fue una época realmente hermosa. Y para no entrar en la eterna polémica (desde ya que ésta era mejor que la actual, por supuesto...) no fue ni mejor ni peor que la de ahora, sino distinta...

La línea media de la segunda de Atlético del año 1936 posando en la vieja cancha del Club Ferroviario, (actual Estadio Municipal). De izquierda a derecha: Platini (también integrante de aquel plantel) junto a los jugadores Pedro 'El Cartero' Iñiguez, Juan 'Tono' Pintos y Raúl Sommariva.

(artículo publicado en el suplemento deportivo “Sport/7”, del semanario “Calle/7”, martes 18 de Noviembre de 1997, página 2)

miércoles, 19 de agosto de 2015

El Club Atlético Ayacucho obtiene la Copa "Manuel Gutiérrez" (1919)



El año 1919 se caracterizó por ser un año políticamente convulsionado en nuestro país. En Enero de ese año, en Capital Federal, miles de obreros repudiaron  las muertes y las injusticias cometidas a los huelguistas de los talleres metalúrgicos de Pedro Vasena, suceso que pasó a la historia como “La Semana Trágica”.

Ni ese enrarecido clima podía detener la pasión que en Argentina despertaba el fútbol y nuestra zona no estaba ajena a ese entusiasmo despertado por el deporte introducido aquí por esos ‘ingleses locos’.

El club Atlético de nuestra ciudad y el club "Porteño" de Maipú (ya desaparecido) organizaron dos partidos, uno en cada localidad, en donde estaría en juego la copa “Manuel Gutiérrez” trofeo donado por dicho joven, como un modo de conmemorar un nuevo aniversario del 9 de Julio, fecha patria en nuestro país. 

El primer partido se disputó en el predio de la Plaza Oeste (actual C.E.F. Nº 32 en la intersección de Av. Miguens y Av. Dindart) en donde Atlético hacía las veces de local y fue victoria albirroja por 1 a 0 con gol de Romanatti.

A continuación la crónica de la época con un lenguaje sobrio y describiendo con lujo de detalles lo sucedido en el campo de juego.

 Artículo del diario "El Porvenir" del domingo 13 de Julio de 1919

El domingo 3 de Agosto se llevó a cabo el partido revancha en la ciudad de Maipú en donde el local se impusó por 3 goles a dos, debiéndose disputar un tercer y definitorio partido para dirimir el ganador de la Copa "Manuel Gutiérrez".
 
 Artículo del diario "El Porvenir" del domingo 10 de Agosto de 1919
 
El diario “El Porvenir” en su edición del jueves 28 de Agosto de 1919 brinda los detalles del tercer partido, jugado cuatro días antes y en donde da cuenta de la obtención de la Copa en disputa por parte del conjunto ayacuchense. 

A continuación la transcripción de la crónica del periodista enviado por el diario "El Porvenir" (F. Baldini) en donde se respetó fidedignamente el texto original:

"El domingo 24, día designado para el desempate o sea para otorgar definitivamente el trofeo “Copa Manuel Gutiérrez”, midieron sus mayores exponentes de fuerza deportiva los cuadros que en dos ocasiones ya lo habían hecho: “Porteño” de Maipú y “Atlético” de la localidad.
 
El field estuvo concurrido dando mayor brillo a este acto la “Banda infantil” que ejecutó un número respetable de piezas de su selecto repertorio. A la 1 y 40 el elenco maipuense hizo su entrada al field, empezando a shotear breves instantes, hasta que la pitada del árbitro que indicaba la iniciación del match, puso final a estos ejercicios preliminares para dar comienzo a la ardua tarea en el que debían poner ambos cuadros su  mayor empeño y trabajar con tesón para la adquisición definitiva del trofeo.

Siendo las 2 y 3' el silbato sonó para llamar a ambos cuadros que 2' después se alistaron bajo la dirección de Constante Bonesana (juez) del modo siguiente:

Porteño: Sabella; Batista y Murías; Isla, Sosa y, Murias; Marino, Rigamonti, Micucci, Parodi y Rech.


Atlético: Tortorella; Ramonet y Godoy;  A. Rodríguez, Ciaño y Gislandi; T. A, Rodríguez, G. Godoy Fontana, Ojeda y Romanatti.

Siendo ganador del sorteo Maipú, este jugó a favor del poco viento que reinaba, moviendo la pelota el centro foward ayacuchense.

El juego se encontró en el centro de la cancha por el espacio de 5', después de los cuales el quinteto local avanza lo que obliga a Murías a ocasionar un comer que no tuvo efecto, pues salió desviado. 

En el primer castels (sic) ninguno de los cuadros pudo vencer las vallas, contándose a granel avances de ambos lados, frustrados todos.

En este tiempo de juego cuéntase solamente 4 hans, dos corners y dos suspensiones breves de juego, por incidentes que así lo obligaron.

Después de un descanso de 12' y siéndolas 3 y 10' se reanuda el match, poniendo en movimiento la pelota Micucci quien la cede a Parodi, intentando éste avanzar es detenido y el juego se muestra favorable a los locales, quienes a los 3' vencen a Sabella por un shot que con acierto dirige Julio Godoy.

Transcurrieron 25' en los cuales las jugadas lucidas y los avances se suceden, pues al llegar a este término logra E. A. Rodríguez vencer a Sabella, pero en virtud de que hay un jugador en posición de offside dicho tanto es declarado nulo.

Ante la nueva arremetida los maipuenses trabajan con ahínco, dando rienda suelta a sus jugadas magistrales que se ven frustradas por la acción brillante de nuestra poderosa defensa. 

En una de estas ocasiones Marino dirige un shot fuerte y cruzado a Tortorella, quien de la manera más magistral lo detiene, pues su ojo avisor y su poderoso puño hacen fracasar este avance.

Faltaban 10' para finalizar el match, cuando Ciaño mediante un shot fuerte dirigido de distancia respetable logra hacer franquear la valla maipuense marcando el segundo y último goals de este partido.

Así pues, la falange maipuense cayó derrotada, quedando en posesión del trofeo Ayacucho, quien logró marcar 2 goals y su adversario ninguno. 

Nuestros laudables deportistas fueron victoriados y aclamados partiendo en pos de ellos un respetable número de jóvenes que reconociendo el esfuerzo de estos, veían también que los burras, vivas y palmeos les pertenecían dignamente. 

El juego de los locales ha sido, podemos decir así, el Non Plus Ultra de sus esfuerzos en la lucha foot-balistica.

Es lógico mencionar la corrección con que actuó el juez Constante Bonesana, reflejándose en él la justicia y la equidad, cualidades de un juez imparcial".


Un prolijo y detallado relato de un simple partido de fútbol jugado por un club que, así como aquellos pioneros de 1919, buscó otros rumbos sumándose en 2003 al fútbol de Tandil, y posteriormente de la Unión Regional Deportiva, de la cual hoy es el orgulloso campeón.