martes, 30 de agosto de 2011

El despojo al Aero Club en 1960

Fundado un lejano 1º de Junio de 1948, por un grupo de jóvenes y entusiastas amantes de la aviación, el Aero Club Ayacucho es una tradicional entidad de nuestra ciudad que posee sus cómodas instalaciones ubicadas en Avda. Newbery e Irigoyen de nuestra ciudad.

La citada institución, además, ha tenido a través del tiempo representantes en otras disciplinas deportivas como atletismo, natación y a comienzos de la década del 50' incursionó también en el fútbol bajo la denominación de "San Fernando", en aquellos clásicos "Campeonatos de los Barrios", usando la camiseta del Club Atlético River Plate.

Fruto de las muy buenas actuaciones en esos campeonatos barriales, solicitó la afiliación correspondiente a la Liga Ayacuchense de Fútbol para participar del torneo de Segunda División de nuestro fútbol.

Años después, logró la preciada meta: llegar a la Primera División y codearse con los 'taitas' del fútbol local en donde fue un continuo animador de nuestros certámenes hasta 1960.

En ese año, una arbitraria resolución del Tribunal de Penas obligaba al Aero Club, quien marchaba rumbo al título, a disputar nuevamente un partido para la final del Oficial al tener el equipo contrario un jugador mal incluído.

Disconforme con este fallo, la dirigencia del Aero Club Ayacucho resolvió el retiro de todos los planteles que competían en las diferentes divisionales, por entonces 1ª, 2ª y 3ª, del torneo organizado por la Liga Ayacuchense de Fútbol.

Esta institución cerraba así una afiliación de una década a la entidad madre de nuestro fútbol. Todos los jugadores del Aero quedaron en libertad de acción, algunos se fueron a otros clubes y los restantes dieron por cerrada su trayectoria futbolística.

Formación del Aero Club Ayacucho en 1960, disuelta tras la finalización de ese torneo.
Parados (izq. a der.): Julio Contino, 'Piú' Mazzantti, 'Coco' Elías, 'Pacheco' Mariño, Hugo Ceñal y Leonardo 'Pocho' Manazza.
Hincados (izq. a der.): 'Loco' Penroz, Raúl 'Mono' D'Ottavio, 'Pelusa' Moureu, 'Chiche' Soria y 'Tatita' Aguirre

Para aportar más claridad sobre este tema nos dirigimos a la columna de José Pintos en el diario "La Verdad" denominada ¡Qué tiempos aquellos! en donde el pasado 24/06/10, página 14, en donde José entrevistaba a uno de los integrantes de aquel plantel del Aero, Julio Contino, quien esto decía: "De baja del Servicio Militar yo era un jugador libre y mi amigo ‘Pelusa’ Moureu me convenció y me llevó con él al Aero Club que estaba empezando a formarse y era un cuadro con varios jóvenes.

Yo ya había jugado para ellos en los Campeonatos de los Barrios cuando intervenía con el nombre de San Fernando y habíamos sido campeones. Estuve con ellos hasta 1960 cuando pasó aquel suceso conocido como "el caso Valverde"; que era un jugador que un equipo contrario (Ferroviario) tenía mal incluido y nos obligaban a jugar de vuelta a nosotros que habíamos resultado Campeones; nuestros dirigentes se enojaron, principalmente Padín y a pesar de los pedidos de los jugadores, retiraron todos los planteles del Torneo de La Liga.

Pasamos a ser jugadores libres, y a mí me vinieron a buscar de Independiente, yo recomendé a ‘Pacheco’ Marino, y allí fuimos los dos donde jugamos en 1961, yo jugué poco porque ese año me casé y también por motivos de trabajo, así con 32 años dejé la práctica activa".

Suspendido el torneo por el retiro del Aero Club y al no haber un campeón por el empate en puntos de tres equipos (Aero Club, Defensores e Independiente) el Consejo Único de la Liga Ayacuchense de Fútbol resolvió que el torneo de 1960 debía tener un ganador, por lo que dictaminó que, ante el retiro de la entidad de Avda. Newbery, Defensores e Independiente debían jugar un partido de desempate el que se jugó el 8 de Julio de 1962 a fin de determinar el campeón del Oficial de 1960.

El tricolor venció por 4 a 2, fue campeón y el torneo de 1960 finalizó dos años después...


Fuentes consultadas:

* Sr. Julio Contino

* Libro ¡Qué tiempos aquellos! (pág. 57)

* Diario "La Verdad", del martes 24 de Junio de 2010

viernes, 26 de agosto de 2011

Selección juvenil ayacuchense 1993 (1ª parte)


A través de Sergio Volantín y su recordado semanario "Calle/7" evocamos hoy al juvenil ayacuchense de 1993. En ese año el Consejo Único de la Liga ayacuchense de fútbol confió para su conducción al Profesor Gustavo José Russo quien sería el orientador del equipo que afrontaría el Campeonato que anualmente organiza la Federación de Ligas del Este.

A comienzos de Octubre de 1993, y con una lista inicial de 50 jugadores, comenzaron las prácticas en la parte física con el Profesor Pablo Cedarri para con los días depurar el plantel y llegar a los 35 jugadores que permitía el reglamento para dicha competición.

Suplemento "Sport/7" del 5 de Octubre de 1993

Ayacucho debutaría el 14 de Noviembre de ese año recibiendo en nuestro estadio a Tandil, equipo que se perfilaba como gran candidato a clasificar a otra instancia y que tenía en sus filas a jugadores que después lograron proyección nacional e internacional como Mauro Camoranessi (Campeón Mundial con Italia en 2006) y Mariano Pernía (ex Atlético de Madrid y Nacional de Montevideo) y otros conocidos que hicieron una buena trayectoria en el fútbol de la zona como Miguel 'Bocha' Abad y José Indacoechea, quien con el tiempo jugara en el fútbol ayacuchense.

Suplemento "Sport/7" del 9 de Noviembre de 1993

Ayacucho participaría en la Zona 4 y luego del partido con el juvenil serrano viajaría a jugar con el elenco de Las Flores en este torneo donde clasificaban dos equipos a la siguiente fase de los tres que componían el grupo.

En la preparación previa a la competencia realizó algunos partidos amistosos perdiendo por 3 a 1 con Juventud Agraria de Rauch para luego ganarle por 2 a 0 a la 4ª división de Banfield de Mar del Plata.

Nuestro juvenil inició la competencia obteniendo un valioso punto ante Tandil, conjunto que comenzó ganando el cotejo con gol de Sampatti a los '47 del complemento.

Síntesis del partido (Suplemento "Sport/7" del 16-11-1993)

Segunda presentación del juvenil y un empate que no convencía al Prof. Russo pero era un punto importante a pesar que el equipo aún no encontraba el funcionamiento que pretendía el entrenador ayacuchense.

Suplemento "Sport/7" del 23 de Noviembre de 1993

continuará...

jueves, 25 de agosto de 2011

Selección juvenil ayacuchense 1993 (2ª parte)

Prosiguiendo con esta campaña del Juvenil de 1993, en la 3ª fecha del torneo cae derrotado por la mínima diferencia ante Tandil y el 'Aya' seguía sin conocer la victoria con un resultado que complicaba el pase a Octavos de Final en el "Ligas del Este". Preocupación lógica de Gustavo Russo por los resultados que no llegaban y el funcionamiento del equipo que no era el esperado.

Suplemento "Sport/7" del 14 de Diciembre de 1993

El "Dr. José Antonio Barbieri" albergaba el 12 de Diciembre de 1993 a 600 ayacuchenses deseosos de ver una victoria de su representativo juvenil ante su similar de Las Flores y con ello el pase a octavos pero, una vez más un empate, la falta de fútbol, la deuda ante su público y una clasificación que parecía complicarse pero que se llegaría por la victoria en Tandil del local por 4 a 0 ante Las Flores y con ello el pase a Octavos de Final enfrentando a Mar del Plata.

Suplemento "Sport/7" del 21 de Diciembre de 1993

Finalmente, en el saldo de los dos partidos Mar del Plata fue más que Ayacucho y lo venció por 2 a 1 en nuestra ciudad y por 3 a 2 en la 'ciudad feliz' y de esta manera nuestro juvenil quedó eliminado de esta edición '93 de un torneo que lo tuvo como gran protagonista entre los años 1989 y 1992.

Suplemento "Sport/7" del 18 de Enero de 1994


Los números hablan por sí solos, 3 empates y 3 derrotas fueron los resultados finales que dejó esta campaña y la  frustración del juvenil ayacuchense que siempre es una gran motivación para toda la parcialidad futbolera de nuestra ciudad.

domingo, 14 de agosto de 2011

La muchachada del centro

Una verdadera joyita para este inmenso álbum del recuerdo, el que traemos hoy, nada menos que uno de los primeros (puede ser el primero) equipos que se hacían informalmente para disputar amistosos o desafíos, que años más tarde desembocarían en aquellos inolvidables “Campeonatos de los Barrios”.

Pensamos que puede ser el primero porque estas viejas fotos, son del verano 1932-1933, y haciendo un poco de historia, nuestra Liga mayor se fundó en Junio de 1932, realizando el primer Torneo de Fútbol reglamentado en nuestra ciudad, con todos los equipos afiliados en aquel momento: Defensores, Atlético, Sport, Ferroviario y Racing (antes Nacional), en las categorías 1ª, 2ª y 3ª.

Está formada, en una pose moderna para la época, la defensa del equipo
De izq. a der.: Entrecasa, Loreto Batalla, ‘Tito’ Benito, ‘Negro’ Burgos, ‘Garabito’ Cajaravilla y ‘Negro’ Pintos

Los jugadores que integraban este equipo militaban en Tercera e Intermedia o Segunda del Club Atlético Ayacucho, y usaban la camiseta de River Plate, respetando los colores rojo y blanco del Club.

Jugaban contra equipos de estaciones de campo, uno de los más visitados era Fair; allí vivían los hermanos Bugallo, que viajaban permanentemente a la Capital Federal y de allí traían las últimas novedades, recuerden que estamos hablando de los años '30.

Equipo de 'La muchachada del centro' en Labardén (1932)

En uno de esos viajes, trajeron varios jugadores de fútbol, que reforzaron el equipo que ya tenían formado por entusiastas cultores del balompié de la zona y la ciudad, e invitaron a la Intermedia de Atlético.

Se disputó el partido y terminó en empate, y ya se tiraron las fechas para la revancha, estando en juego una gran Copa.

Lo que sigue me lo contó mi padre, integrante de aquel legendario equipo: “Nosotros nos preparamos bien en la semana, disputando varios encuentros entre nosotros, estábamos bien ‘afilados’, y llegó el día del partido; viajamos hasta Fair, y cuando llegamos nos enteramos que habían traído once jugadores de Bs. As.; nos ganaron y nos dieron un ‘baile’ infernal; y que eran federados nos enteramos a la noche, compartiendo una cena con ellos; también disputamos varios partidos más con otros equipos, con resultados favorables la mayoría de ellos”.

Veamos entonces a los que están en estas viejas fotos de casi ochenta años, lo que la transforma en una verdadera postal de antaño, ya que puede ser observada por ejemplo la vestimenta y la cancha, lo que traerá recuerdos a nuestros seguidores, que vienen hasta esta columna del blog, para compartir juntos esta propuesta de memoria y nostalgia.

Se encuentran posando para la gráfica el legendario equipo de “La Muchachada del Centro” una tarde de 1932.
Parados: el primero no lo conocemos, el ‘Peluquero’ Liuzzi, José María Vázquez, ‘Vino Toro’ Pintos, Entrecasa, Loreto Batalla, ‘Tito’ Benito, ‘Negro’ Burgos y ‘Garabito’ Cajaravilla.
Agachados: ‘Macho’ Tiani (referee), ‘Negro’ Cajaravilla, Martín ‘Petiso’ Atondo, Larroudé, Américo Nizzoli y Raúl Castro.

lunes, 8 de agosto de 2011

Club Atlético Ayacucho (1993)

Parados (izq. a der.): Mauricio Elías (AC), Martín Rodríguez, Martín Gutiérrez, Marcelo Pomponio, Carlos Sotto, Adrián Levratto, José Reyes y Juan Tomaso (masajista)
Hincados (izq. a der.): Daniel Figueroa, José Cano, Fabián Membrilla, Julio Araque, Juan Arbilla y Javier Alabarse (DT)

Formación del primer equipo del Club Atlético Ayacucho la tarde del 30 de Mayo de 1993 en ocasión de enfrentar al Club Defensores de Ayacucho, quien ganaría el partido por 1 a 0, en el marco de la 3ª fecha de la primera rueda del Oficial 1993 Copa “Alberto David”.

El Club Atlético Ayacucho inició la Temporada 1993 con el tandilense Horacio Rodríguez como DT y en la 1ª fecha del Oficial empató a un gol con el Club Juventud Unida para encontrarse con la renuncia del entrenador serrano tras el primer partido.

Fue Javier Alabarse quien tomó la conducción del plantel albirrojo y ni el más optimista creería que un año después conquistaría el Oficial de 1994. Durante su conducción en 1993 solo obtuvo una victoria (1-0 sobre Juventud Unida); un empate (1-1 con Sarmiento) y seis derrotas (0-3 y 1-2 con Independiente; 0-1 y 1-3 contra Defensores y 1-2 y 0-1 vs. Ateneo Estrada).

El Club Defensores se alzaría con el Oficial '93 logrando así el Tricampeonato y poniendo un merecido broche de oro a tres años (91/92/93) en donde fue claramente el mejor equipo del fútbol ayacuchense.

Atlético tendría que esperar un año más...

martes, 2 de agosto de 2011

Horacio Raúl Genín: 'Indio' tener gol (1ª parte)

Ídolo
(Del lat. idōlum, y este del gr. εἴδωλον).
1. m. Imagen de una deidad objeto de culto.
2. m. Persona o cosa amada o admirada con exaltación.

El diccionario de la Real Academia Española es claro en cuanto a la definición de lo que me inspiraba el excelente delantero de General Belgrano Horacio Genín enfundado con la casaca albirroja de Estudiantes de Ayacucho o la azul y blanca de nuestra selección a comienzos de la década del '70.

Un niño que con 8 ó 9 años iba al Estadio de la mano de su padre y que se deslumbraba con un delantero hábil, punzante, veloz, de certero y temible cabezazo, conocía el significado de esa palabra al amparo de las corridas y los goles de alguien a quien se tiene por uno de los mejores jugadores foráneos que hayan pasado por esta ciudad.

El 'Indio' era mi ídolo, al igual que después lo fue Luisito Carluccio y otros tantos jugadores de Estudiantes para un niño que idealizaba, detrás de un alambrado, aquel 'mundo grande'.

Nunca más lo ví.

Supe con los años que el fútbol de Tandil y la Primera 'B' Metropolitana le abrieron sus puertas a este goleador de pelo largo que pagó con goles y buen fútbol la confianza recibida.

Y un día de 2011 Horacio decidió venir a Ayacucho, después de 25 años, a rememorar viejos y gratos momentos junto a gente querida y a lugares no olvidados. No podíamos dejar pasar por alto esta oportunidad para entrevistarlo y saber que es de la vida de aquel ‘rompe redes’ de Estudiantes y la Selección de Ayacucho recientemente jubilado de su trabajo bancario: “Soy nacido en General Belgrano el 15 de Julio de 1950. Estoy casado, mi señora se llama Marcela y tenemos una hija de 29 años que es Ingeniera y que trabaja en Buenos Aires en la cadena de supermercados “Wall-Mart” y está casada con un muchacho de General Belgrano que es Contador Público.

El resto de mi familia está compuesto por mi hermana, que me lleva diez años, un hermano fallecido que me llevaba siete y del cual heredé el apodo de ‘Indio’ y mi hermano José Luis, ‘Grillo’, quien allá por 1985 jugó un par de partidos en el Club Atlético Ayacucho que dirigía Jorge Cruz.

Mi padre era oficial de albañil, le gustaba mucho el deporte, y fue presidente de un club que se llamaba “La Criollita” y recuerdo que en mi casa se hacían reuniones y venía mucha gente. A la vuelta de mi casa había un bar que tenía cancha de paleta, abierta, y a mi viejo le gustaba jugar al ‘codillo’ y tomaba Cinzano con fernet. Había un tipo que cuando yo era chico e iba a comprar el pan, (hoy me debe me debe llevar unos diez años), me cruzaba a ver los partidos de pelota a paleta y cuando regresaba a casa mi vieja me retaba. Él me dice ‘Quique’ pues a mi viejo le decían así.

Mi padre laburaba mucho, mi mamá es de buena familia, de buenos recursos, pero muy mal administrados. Eran ocho hermanos, con un campo que tenía mi abuelo quien cumplía años los 24 de Diciembre, así que con mis primos uno o dos días antes nos íbamos para el campo, en las afueras de Belgrano, así que nos pasábamos ahí 4 ó 5 días.

Teníamos una prima que vivía ahí, así que ese recuerdo lo tenemos. Después vas creciendo, te vas separando, al tiempo mi hermana se casó, mi hermano lo mismo, mi viejo se murió, fui sostén de madre viuda y me salvé de la colimba”.

¿Cómo son tus inicios en el fútbol de tu Belgrano natal?

Como decirte… Cuando tenía 14 ó 15 años jugaba dos partidos los sábados y uno los domingos. Me venían a buscar, me decían “vamos a jugar a tal lado” y para allá salíamos. Me acuerdo que el ‘Negro’ Bossi fue uno de los pioneros de hacer Papy-Fútbol en General Belgrano y había buenos jugadores como Jorge Aneas, él me lleva tres años, su hermano ‘Piconero’, que venía a jugar acá a Estudiantes, además de otros muy buenos jugadores pero uno se destacaba. Vos veías que siempre sacabas diferencias pero antes había mucho potrero, ahora no veo nada, no veo a las 6 de la tarde que estén jugando 7 contra 7.

Horacio, con la pelota, jugando por Casa Bruno. Comienzos de los '70 en Gral. Belgrano.
Completan la foto varios conocidos de nuestro fútbol: Monaco, Barrientos, los Aneas, Rosales, etc.

¿Con qué edad debutás en Primera División en General Belgrano?

A los 17 años, salí campeón con el club Belgrano. Además, en ese tiempo estaba el club Defensores, que lo manejaba un tío mío, Oscar Ramón ‘Guayaquil’ Genín, el club Cerrillos, Villanueva, que es como si fuera Solanet o Udaquiola para ustedes, y otros.

Un año antes, Febrero de 1966, había ido a probarme a Banfield y jugué 20 minutos en la 2ª división. Fui con mi primo, él tenía 15 años, desde Cañuelas, no sabés lo que era. Jugué 20 minutos me sacaron y me dicen “Genín nos espera en el barcito, usted se queda, va a vivir acá, debajo de las tribunas, hay chicos de toda la provincia, va a tener que ir a comer a una pensión y si quiere va a poder estudiar”. Finalmente no se dio.

Vos naciste en 1950, año en que se retiraba en Belgrano de Córdoba tu tío Oscar ‘Guayaquil’ Genín quien, cuentan, fue un tremendo jugador ¿lo viste jugar, aunque sea de grande?

Sí, lo ví jugar para el Club Social y el clásico por esos años era contra El Fortín en donde jugaba mi cuñado como arquero. Yo era chico, tendría 7 u 8 años y la cancha estaba siempre llena a diferencia de ahora en donde van 10. ‘Guayaquil fue un jugador espectacular con una gran trayectoria en Primera ‘B’.

Oscar 'Guayaquil' Genín en 1948 con la camiseta de Unión de Santa Fe

NOTA: Al referirnos a ‘Guayaquil’ Genín, hacemos alusión a uno de los más grandes jugadores que dio General Belgrano. El apodo le quedó grabado a fuego después de haber jugado un amistoso vistiendo la camiseta de Unión de Santa Fe contra el seleccionado argentino que había dado cátedra en el Sudamericano de 1947, disputado en esa ciudad ecuatoriana, y en el que alineaban, entre otros el ‘Charro’ Moreno, ‘Tucho’ Méndez, ‘Pipo’ Rossi, Alfredo Di Stefano, Mario Boyé, René Pontoni y Félix Loustau.
‘Guayaquil’ tuvo por el fútbol una particular pasión que lo llevó a practicarlo, profesionalmente, durante la década del '40, en las inferiores de River Plate, Lanús (hasta la Reserva), Miramar de Montevideo, El Porvenir, Nueva Chicago, Estudiantes de Buenos Aires, Unión de Santa Fe y Belgrano de Córdoba. Después, volvió a General Belgrano en donde fue campeón durante varios años seguidos con la camiseta del Club Social y se retiró con otro título, invicto, haciendo goles para el modesto Defensores.

Horacio ¿cómo se concreta tu llegada a nuestro fútbol?

Surge porque de Belgrano venía un gran jugador, Magnífico, que fue uno de los primeros en venir, al club Ferroviario, también venían la ‘China’ Rodríguez y Blasina ‘Martínez’ quien ya no tenía ganas de venir y con el que no jugué nunca, y un día me dicen “Ché, ¿querés ir a jugar a Ayacucho? Es así y asá, te pagan unos mangos, vamos en auto o te pagan el taxi o el tren”. Y bueno, aproximadamente eso es en 1969 ó 1970 y yo ya quedo ligado a la gente de Ayacucho.

Cuando jugaba acá veníamos 3 jugadores de General Belgrano, lo pasábamos a buscar a Hugo Baigorria por Pila y se pagaba un taxi. Veníamos un sábado a la tardecita y nos quedábamos a dormir en el Hotel “Santa Catalina” de Héctor y ‘Tito’ Martínez y en la última temporada ya fue en el hotel de Héctor. Alguna vez también vinimos en el tren que seguía para Necochea que hoy veo ha desaparecido.

¿Cómo era por ese tiempo tamaña aventura para un chico de 19 años con una vida muy diferente al de un chico de esa edad en esta época?

A mí todo eso de sociabilizar, conocer gente, poder interiorizarme de cómo son los pueblos, me gustó siempre. Cuando vine me encontré con Héctor y ‘Tito’ Martínez, que para mí fue gente 10 puntos, sin problemas, se cobraba, venía los fines de semana y me quedaba en el Hotel “Santa Catalina” (ubicado en donde hoy se encuentra el Club de Leones).

En los campeonatos regionales me tenía que quedar acá por 3 ó 4 meses y me dieron un trabajito que cuidaba y limpiaba lo de Torrisi (Alfredo, martillero muy ligado por ese entonces al Ateneo Estrada y a la Liga ayacuchense de fútbol). Me pagaban un sueldo por lo que sería jugar al fútbol y con la selección ayacuchense conocí la provincia.

Estuve casi todo un año viviendo aquí pues la selección estaba jugando el Regional Centro y venían unos jugadores bárbaros como Campana, Vidal, Reznick, etc. y uno aprende de esas cosas.


¿En Ayacucho siempre jugaste en Estudiantes?

Sí, siempre en Estudiantes. Cuando me voy a jugar a Talleres de Remedios de Escalada (año 1974, Primera ‘B’) el pase era de Estudiantes y había una cláusula por la cual no se podía estar a préstamo por dos años.

Entonces había que hacer algún trueque y se hizo un amistoso por mi pase entre Talleres y un seleccionado de Ayacucho y ellos pagaban con camisetas y pelotas. No sé si las camisetas y las pelotas aparecieron, solo recuerdo que vinimos con un micro y tardamos como 5 ó 6 horas y que el ‘Tortita’ González jugó un partidazo. No sé porqué no tomó la decisión de irse a jugar a Buenos Aires. No sé las causas, pues era un tipo sobradamente dotado para jugar al fútbol.

Vos también estuviste aquella tarde memorable del 73 en donde Sarmiento les gana la final por 4 a 3…

Si vos me decís hoy ese partido no se puede perder, pero se pierde. El 3 a 0 era cómodo y nos erramos varios goles más y 3 a 1, 3 a 2, 3 a 3 y se pierde 4 a 3. Estábamos cómodos, yo había hecho dos goles ese día, pero también hay que decir que nuestro arquero se ‘comió’ dos goles en ese partido.

Yo me quería morir, no lo podía creer, porque uno a la distancia dice “bueno, ya está…” pero en ese momento salir campeón en un pueblo y con Estudiantes que era algo chiquitito y que se hacía de puerta en puerta, con mucho esfuerzo, hubiera sido muy lindo.

Horacio, abajo, en el medio, en esta formación del Club Atlético Estudiantes de 1973

A través de tus actuaciones en Estudiantes llegás a la selección ayacuchense…

El contacto lo habrá hecho ‘Tito’ Martínez, seguramente, pues me preguntó si quería jugar en la selección, yo tenía 19 años. Hay un partido que jugamos contra la selección tandilense en el estadio “General San Martín” y mis compañeros de la selección me habían escondido unos botines nuevos y entré a jugar con una calentura bárbara. Había puesto en el vestuario los bolsos y todas mis cosas y me hicieron una joda. Entré mal. Siempre me acuerdo de esas cosas.

¿Qué jugadores de Ayacucho llamaron tu atención a comienzos de los ’70?

‘Chichilo’ Echevarría un gran jugador. También Miguel Didío me gustó mucho, ‘Carita’ Gourriet, Hugo Ciganda, etc. Grandes jugadores.

¿Con quien mejor te entendiste futbolísticamente en nuestro fútbol?

Tal vez en la selección con Daniel González (juntos en la foto donde se inicia la nota). El ‘Tortita’ era muy buen jugador, yo era ligero y cabeceaba bien y no entendíamos bien. En la actualidad no hay más wines izquierdos o derechos. Es algo que no existe más.

A pesar de todo hiciste aquí grandes amigos por intermedio del fútbol…

Por ejemplo con Hugo Ciganda, a quien traté en la selección, hubo muy buena química al segundo día que jugamos, inclusive después lo llevamos a jugar a General Belgrano en donde dejó un gran recuerdo al igual que Monaco, Rosales, etc. Jugábamos allá y después veníamos a jugar acá, así que se hizo un grupo muy bueno y con la gente que no podía venir por ahí actualmente no me veo pero tengo muy buena relación.

Hugo Ciganda y Horacio, el reencuentro de dos ex compañeros y amigos después de 40 años

En tu paso por Estudiantes hay una pausa por unos meses para ir a jugar a Ferrocarril Sud de Tandil y la vuelta a Estudiantes…

Sí, es así, eso tiene que haber sido en los primeros meses de 1973 cuando regreso a Ayacucho, que le ganamos con la selección a Tandil de visitante por 2 a 1, yo hago el 1 a 0 para Ayacucho y Aldo Varales, quien jugaba para Tandil, años después estando los dos en la concentración de Talleres de Remedios de Escalada, me pregunta “¿Por qué gritaste el gol contra Tandil”? “Porque yo a Ayacucho lo llevaba adentro, eso era David contra Goliat, no se le puede ganar a Tandil y encima en el Estadio San Martín -le contesto.

¿No podía entenderlo?

Sí, lo entendió, pero me lo preguntó… Yo con él hice muy buena relación, aún nos seguimos viendo, nos llamamos por teléfono y mi hermano tiene contacto con él y recuerdo muy bien que me preguntó eso. Yo sabía el sacrificio que hacía la gente de Ayacucho para lograr ese tipo de cosas, gente que colaboraba y ponía dinero, etc.

Selección de Ayacucho en 1970 en el Estadio "San Martín" de Tandil, Horacio, agachado, 1º desde la derecha.

Aldo Varales un jugador estupendo…

Sabés que yo ví pocos que cabecearan como él, una bestia. Yo me consideraba un buen cabeceador, pero Aldo un día cabeceó y la pelota pegó en un paredón y volvió como si le hubiese pegado un zapatazo. Aparte, un tipo muy apto muscularmente, un tipo con músculos fuertes, un tipo que le pegabas y rebotabas, buena caja, yo era más endeble.

¿Cómo fue ese año en Ferrocarril Sud de Tandil?

Me costó adaptarme.

¿Extrañabas algo de Ayacucho?

No, yo ví que había otra estructura. Ramón Santamarina era un club grande, Ferro también lo era, recuerdo a Marino Terni, un fenómeno el tipo, (NOTA: Terni fue el entrenador del Ferrocarril Sud campeón de la Liga Tandilense en 1958 y en la actualidad la Tribuna Social del estadio tricolor “Dámaso Latasa” lleva su nombre) pero yo veía que había una estructura un poquito más profesional y había grandes jugadores como Oscar Perandones, un ‘5’ que no recuerdo el apellido pero que jugaba muy bien, estaba Aldo Varales con quien jugué solo 2 ó 3 partidos pues se fue a Talleres de Remedios de Escalada en donde nos encontramos en 1977, en Tandil era todo un poquito más profesional y me costó adaptarme.

¿Cómo es aquella anécdota con ‘Curucho’ Cángaro?

Con ‘Curucho’ Cángaro nos conocimos jugando en Ferrocarril Sud de Tandil. Bueno, me cuenta que es de Ayacucho, y resulta que jamás habíamos jugado al fútbol en contra o a favor pero hicimos ‘buenas migas’ enseguida.

Él por ese tiempo tenía un Fiat 600. Sábado de tarde, en Tandil se jugaba y después del partido tipo 19 ó 19,30 hs. salíamos para Ayacucho. Nos comprábamos una gaseosa y fiambre con pan y veníamos en el ‘fitito’ yo le preparaba los sándwiches y ‘Curucho’ manejaba. El tren que me llevaba de vuelta a General Belgrano pasaba a la medianoche, venía de Quequén, y cuando llegábamos a Ayacucho él me dejaba en “La Buen Gusto” o en lo de Jorge Aneas en donde me bancaban 2 ó 3 horas hasta hacer la combinación, me llevaban a la Estación y yo tomaba el tren.

Otra cosa que recuerdo de ‘Curucho’ es cuando en 1974 General Belgrano le gana al Deportivo Ayacucho por 4 a 1 la final provincial del Torneo “Evita” con dos goles de mi primo Luis Genín. Nosotros jugábamos juntos en Tandil y él había estado ese domingo a la mañana en Necochea como Preparador Físico del equipo ayacuchense. Yo estaba en la tribuna del estadio de Ferrocarril Sud mirando el partido de Tercera cuando él llegó y me dio la noticia. Te imaginas que me perdí todo el recibimiento que hubo en General Belgrano por haber ganado la final. Lo disfruté, no te voy a mentir, pero tuve un gustito amargo (justo con Ayacucho venimos a ganar…).

(continúa acá)

lunes, 1 de agosto de 2011

Horacio Raúl Genín: 'Indio' tener gol (2ª parte)

Después de Ferrocarril Sud una breve vuelta a Estudiantes y la partida al fútbol de la Primera ‘B’ capitalina…

Sí, es así. El día que con Ayacucho le ganamos a Tandil viene Aldo Varales y se asoma por una ventanita del vestuario y me dice “Horacio no te vayas que te quieren ver”. Fue ahí que me presentó a Carlos Nai Foino. ¿Qué pasaba? Nai Foino vivía en Escalada y viajaba a Tandil pues hacía seguros en esa ciudad y llevó a Talleres un par de jugadores, Varales, etc.

(NOTA: Carlos Nai Foino, ex árbitro argentino, es recordado aún por el penal atajado de Roma a Delem de River Plate, en 1962, en que el arquero boquense se adelantó y contuvo el tiro del brasileño).

Nai Foino le dice a Aldo “Quiero ver a ese tipo”. Aldo me lleva hacia a él, yo sabía que era Nai Foino, un tipo de 1,90, y me pregunta “¿Querés jugar en Buenos Aires?” y acepté la propuesta.

Por esos tiempos, los bancos hacían equipos de fútbol para participar en los campeonatos internos y mi primo trabajaba en un Banco en Buenos Aires que tenía un equipo de fútbol. Un día me dice “¿Querés ir a trabajar al Banco? Habría que empezar de Ordenanza”. Sí, yo lo que quiero es laburar, a mí no me pesa laburar -le respondo. Yo ya venía a jugar al fútbol a Ayacucho, año 1970, con 20 años de edad.

Bueno, entre idas y venidas y que sí, que vamos, que no, era finales del ‘72, comienzos del ‘73 cuando ya tengo decidido irme a Buenos Aires a trabajar al banco. Cuando entro a trabajar, un 2 de Enero de 1973, es cuando me ve Nai Foino en Tandil y me ofrece llevarme a Talleres de Remedios de Escalada.

Él me dice “¿Qué hacés pibe? ¿Trabajás?” Sí, en un Banco -respondo. “¿Y trabajás de mañana?” No, trabajo de tarde. “Bueno, yo voy a hablar con tu Gerente porque necesitamos que trabajes de mañana para venir a entrenar”.

Justo el Gerente mío, de General Belgrano, fanático de Boca a muerte, cuando Nai Foino va a hablar con él lo recuerda por aquel suceso de 1962 en la Bombonera y me concede un horario especial. Yo trabajaba de mañana y a la tarde entrenaba, hacía 2 ó 3 cositas ahí en el Banco, me habían acomodado, estaba bien, así que tenía el sueldo del Banco y tenía el sueldito del fútbol de Ayacucho que ayudaba.

El famoso penal que Roma le atajó a Delem en 1962, el árbitro Nai Foino contempla la escena

La cuestión es que me puso ahí en Talleres, debuté contra Tigre, y ganamos 3 a 1 y yo no tenía pretemporada, no tenía nada e hice un gol de cabeza, jugué medio tiempo y diez minutos del segundo, me caía a pedazos.

Después cuando me cambian el horario en el banco para que pueda entrenar de tarde yo veía chicos que subían la tribuna con una bolsa de arena. Eran pibes de la 3ª que hacían la pretemporada, yo no entendía nada. Ya ahí era profesional.

Yo pensaba que después de ducharme me daban la plata de los premios “No Genín, los premios se cobraban los jueves”. Talleres era un club fuerte socialmente aunque ahora se haya caído un poco en esa faceta.

Recuerdo que yo tenía un amigo que tenía una quinta en General Belgrano y un día le digo a nuestro DT, Juan Carlos Montaño, “Juan Carlos no quiere ir a Belgrano un fin de semana, se quedan a dormir ahí y hacemos un partido”. Y fuimos, se hizo un asado, los tipos estaban enloquecidos y jugamos un amistoso contra Casa Bruno, un club de allá, en donde jugaba mi hermano ‘Grillo’ y mi primo ‘Picho’.

Foto del amistoso: Luis 'Picho' Genín (primo de Horacio y ex jugador de Gimnasia -LP-,
aquí con la camiseta de Casa Bruno), Oscar 'Guayaquil' Genín y Horacio con la casaca de Talleres (RE)

Así que ahí arranqué en la Primera ‘B’ y en el Banco, te imaginás, salía con los diarios, o manejaba ascensores, o preparaba café y ahí me fui acomodando, conociendo gente, etc. Eso fue en el Cooperativo Agrario, cuando este cierra me fui al Deustche Bank, en donde tenía un conocido, ahí hacía lo que era maestranza, poner la correspondencia en unas gavetas para que vengan los empleados, piso por piso, a retirarla.

Por entonces un empleado de Banco gozaba de un cierto status, se pagaba bien, era un trabajo estable…

Sí, además en ese tiempo yo ya iba en búsqueda de un trabajo seguro, en el fútbol hay un techo y después de eso no hay más.

Para que te des una idea, año 1978, yo tenía un Fiat 600, trabajaba, jugaba fútbol y eran dos entradas de un dinero que yo no podía gastar. Con esa plata lo primero que hice fue comprarle una casa a mi vieja, no teníamos casa nosotros, estaba la Ley de Desalojo, vivíamos en una casa frente al Colegio de Hermanas de General Belgrano y a esa casa la compré yo, después vino el auto y 2 ó 3 cosas más.

Volviendo a lo futbolístico, una muy buena experiencia en Talleres durante tres años (75/76/77) con 17 goles…

Sí, de ellos 11 fueron de cabeza, pero en 1977 nos fuimos al descenso contra Almagro en cancha de San Lorenzo, el viejo “Gasómetro”, perdimos 3 a 1.

Vos sabés tiempo antes que te vas al descenso. Empiezan las ‘internas’, que son terribles, porque el jugador ya sabe que se va y algunos salen disparados para ver qué relación le quedó como para irse a otro club. Está el fantasma, pero no está el cuerpo. Estás polulando, esperando que el descenso venga mañana para ya pasado decir “Bueno, me voy a tal lado”.

Yo ya tenía determinado no jugar más al fútbol, así como otros jugadores se fueron, uno a Barranquilla, Colombia, a donde me habían prometido ir pero la que hoy es mi señora, y por entonces era mi novia, me dice “Horacio, si te vas a Colombia no nos vemos más”. Ella estaba estudiando abogacía y yo decidí seguir trabajando y quedarme.

Talleres de Remedios de Escalada 1975. En la fila de abajo, en el medio, Aldo Varales. Horacio, también abajo, 1º desde la derecha

Pero no te retirás y después pasás a Arsenal de Sarandí…

Ahí se me complicó un poco. El 20 de Noviembre de 1977 fallece mi cuñado y estábamos de vacaciones y nos reintegramos en Diciembre para hacer una charla con el técnico a ver qué jugadores quedaban en Talleres pues habíamos descendido a 1ª ‘C’.

De a uno fuimos pasando y cuando me toca el turno me dice que no me iba a tener en cuenta y me dice de una posibilidad para ir a Arsenal. En el tema del fútbol, en este caso de Primera ‘B’, si vos tenés un par de contactos o amigos te podés acomodar y el pase, no recuerdo bien, si fue un televisor y algo de plata lo que ahora equivaldría a unos $ 5.000.- Así que estuve un año en Arsenal y no fue una buena experiencia además tampoco era buena mi relación con el ‘Vasco’ Roberto Iturrieta quien era nuestro técnico.

Recuerdo que Julio Grondona, hoy Presidente de AFA, me dice “te voy a dar el pase libre ¿qué vas a hacer?”. No sé Don Julio -le digo. “¿Por qué no te vas a ver al ‘Toro’ Raffo de parte mía?” Raffo, ex jugador del Racing de José Pizzutti, estaba dirigiendo en Primera ‘B’ y allá fui con mi bolsito pero eran más ‘no’ que ‘sí’.

Él estaba junto al alambrado y me presento “vengo de parte de Julio Grondona” y me contesta “¿y cuándo podés venir?”. Y yo ando con el bolso... -le respondo, “¿y porqué no venís mañana o pasado?”. Y no fui más, y ahí me retiré y no jugué más al fútbol.

Yo sigo trabajando en el Banco y los íntimos sabían que yo jugaba al fútbol y había decidido no seguir jugando pero el Deustche Bank hace un equipo de fútbol y me llevan ahí. Me había quedado el estado físico y el fútbol de los sábados pero la vida de futbolista profesional terminó ahí.

Era el año 1979 y yo sabía que en el fútbol no había mucho más por hacer y que en el Banco, podía hacer una carrera y darle un futuro a mi familia. Por lo tanto dejé el fútbol profesional y me dediqué de lleno al trabajo bancario.

¿Te costó el retiro?

No. A veces me agarra un poco de nostalgia a la charla del vestuario, su olor, el túnel, el pasto, las concentraciones, todas esas cosas las extrañás un poquito pero en líneas generales no me costó.

¿Te quedaron cosas pendientes en el fútbol?

Sí me quedó pendiente eso a los 16 años cuando fui a Banfield porque después me encontré en Talleres con Orsi, quien había estado jugando de arquero en inferiores cuando voy a probarme a Banfield, estaba Héctor Rosales con quien años después fuimos compañeros acá en Estudiantes, estaba Terzaghi, etc. Siempre digo que nacimos muy temprano porque hoy un chico de 15 años ya tiene un representante.

Por ejemplo el ‘Tata’ Brown es nacido en Ranchos, jugó en General Belgrano, e hizo un gol en la final de una Copa del Mundo, eso sí siento que me quedó pendiente, a ver que hubiera pasado en Banfield…

¿Intentaste ser técnico después del retiro?

No. Pasa que a través de los años en la cancha te vas corriendo cada vez más atrás. Empezás como delantero, después sos volante y, en mi caso, terminé jugando de ‘6’ que me era muy cómodo pues cabeceaba bien, tenía anticipo, acomodé un par de cosas en el equipo y salimos campeones con el Club Belgrano de la Liga Chascomunense en 1982. Es muy difícil, tenés que tener una pasta… En ese equipo jugaba mi hermano ‘Grillo’, que jugaba muy bien pero a quien nunca se me ocurrió llevarlo a probar a Talleres, a lo mejor cometí un error pero tal vez era por protegerlo de las cosas que yo veía ahí…

Formación del Club Belgrano (de Gral. Belgrano), campeón de la Liga Chascomunense en 1982, Horacio abajo con la mascota

Vos fuiste un gran goleador y muy certero a la hora de la definición ¿cuál era tu secreto?

Yo creo que el secreto es tener ese segundo de anticipación al defensor, después seguir el desarrollo de la jugada, meter el cuerpo, estar metido en el partido, no ‘mirar’ el partido. Pues hay gente que ‘mira’ el partido y vos te das cuenta que si anticipás, si estás metido en el partido y acompañas a tus compañeros tenés más posibilidades y siempre sacás una ventajita.

¿Fuiste perseguido por el tema de las lesiones?

No, yo me cuidaba mucho. Cuando me fui a vivir a Buenos Aires, estaba viviendo allá con mi primo y comía bien, descansaba bien y entrenaba mejor.

¿Cuál fue el técnico que más te enseñó o el que mejor recuerdo dejó en vos?

Si hablamos de Buenos Aires, tuve a Juan Carlos Montaño, un señor, un tipo muy didáctico y también a Eduardo Janín, ex jugador de Huracán, un señorito. Me acuerdo que fuimos a jugar a la cancha de Tigre y estábamos en los vestuarios cambiándonos y era unos días antes de mi cumpleaños, que es el 15 de Julio, se acerca Janín y me dice “Genín, mañana páselo con su familia”.

Un tipo bárbaro que multiplicaba, no dividía y yo hablando con Hugo Tocalli, ex arquero de Quilmes y gran amigo, sobre los técnicos que había tenido en mi carrera, que no fue la misma experiencia que tuve con Roberto Iturrieta en Arsenal, me dice Hugo “Ché ¿quién era el técnico tuyo cuando jugamos en cancha de Racing que ganamos 1 a 0”? Era Juan Carlos Montaño -le respondo. “Ah, viejo, un señorazo” -me dice, “y también tuve a Eduardo Janín”. “Otro señor. Esa gente hoy no podría dirigir, se los come el sistema”. El jugador ahora está muy ‘bicho’, tienen 18 años y ya andan con los autos 0 km., etc.

Juan Carlos Montaño, ex arquero de Liniers y DT de Horacio en Talleres (RE)

¿Cómo ves el fútbol actual?

Es muy difícil, han cambiado tanto las cosas... En el fútbol actual quien juega contra la Selección, contra Boca o contra River en ese partido se juega todo; juegan a la semana siguiente y ya ofrecen un planteo distinto y menos mezquino. No es el mismo equipo.

Hoy en 50 metros tenés 19 tipos ¿cómo hacés para buscar el espacio? Yo soy de Boca y voy a ver a Boca y se te ponen 9 jugadores atrás, es imposible que Palermo pueda funcionar, que Riquelme pueda funcionar… te meten un contraataque y te ganaron el partido.

Horacio en la Bombonera, demostrando su pasión por Boca

¿Qué sentís del reconocimiento que has tenido en Ayacucho por estas horas en donde te has encontrado con gente que te aprecia y no te olvida?

Es muy emotivo. En 40 años hay mucha gente que se te pierde pero no sé qué explicación darle a este recibimiento. Anoche, después de la cena que compartimos en lo de Luis Carluccio, me llamó mi hermano ‘Grillo’ para preguntarme como me había ido y él con 10 años de edad me acompañaba cuando yo venía a jugar a Ayacucho así que también está ligado a esto. Por ejemplo encontrarme anoche con gente que me veía jugar y que nunca me había tratado personalmente. Lo de anoche fue espectacular.

Veo que los pueblos tienen similitudes, los mismos clubes, las reuniones, los cafés, etc. Para mí es gratificante que se me recuerde pues yo no he sido una estrella, nada que ver, he sido un tipo que ha dejado amigos y buen comportamiento. Ser uno en definitiva.

Horacio, gracias por tu predisposición para esta charla y el saludo final para los ayacuchenses…

Mi enorme reconocimiento a la gente de Ayacucho y el agradecimiento y respeto a las familias de Héctor y ‘Tito’ Martínez, a Hugo Ciganda, ‘Curucho’ Cángaro, el ‘Negro’ Rojo, el ‘Camello’ Cruz, ‘Manolo’ Bordagaray, la familia Aneas, Carlos Sayago y Luis Carluccio quienes me trataron en estas horas como si el tiempo no hubiera pasado y me hicieron sentir bárbaro.

Horacio Genín en Ayacucho. Una tarde invernal de 2011 le marcó el punto de inflexión a alguien que quiso, además de reencontrarse con cosas y gente muy querida, reencontrase con aquel muchacho de General Belgrano que acunaba sueños en las habitaciones del hotel “Santa Catalina”.

Yo tuve y tengo ídolos. La Biblia muestra a la idolatría como uno de los mayores errores del hombre. Sin ánimo de contradecir esa sagrada afirmación, les pido que me dejen seguir viviendo así en la certeza que eso me hace feliz.

Gracias Horacio!! Por lo de ayer y por lo de hoy…

Agradecimientos y fuentes consultadas:

* Juan Ignacio Genín (Gral. Belgrano)
* Luis 'Picho' Genín (Gral. Belgrano)
* Ricky Martínez (Gral. Belgrano)
* Enciclopedia "ABC del Ascenso" -Olé-
* Revista "Fútbol, historia y estadísticas"